Puerto Aysen.- En el memorial instalado en el costado norte del puente Ibáñez de Puerto Aysén, las familias de Víctor Hugo Barría Mardones, recordaron un año más de su muerte en extrañas circunstancias, siendo este uno de los 12 jovenes del emblemático “Caso Aysén”.

A pesar que ya han transcurrido más de dos décadas, la familia, amigos y la comunidad cree firmemente que Víctor Hugo habría sido víctima del delito de homicidio, aun cuando la investigación que dirigió la Ministra Alicia Araneda, lo habría calificado como suicidio.
Una eucaristía y velatón fueron las actividades que en torno a la oración y reflexión congregaron a los más cercanos a este fallecido joven aisenino. “Le arrebataron la vida, haciendo creer que fue un suicidio”, dijo la hermana de Víctor Hugo, Tatiana Barría Mardones.

“Hoy es un día muy triste para nosotros como familia, ya que se conmemoran 22 años del fallecimiento de mi hermano Víctor Hugo.

22 años desde que le arrebataran la vida haciendo creer que fue un suicidio. La Justicia en ese entonces no hizo su trabajo, dejando siempre esta sombra de impunidad, es por esto que nosotros cada año lo conmemoramos haciendo una liturgia y una velatón en su recuerdo. La verdad es que nosotros como familia no nos rendiremos, ya que seguiremos viviendo el día a día, comprometidos con su recuerdo, buscando la verdad y la justicia que él se merece. Además, como siempre quisiera dar infinitas gracias a todas las personas que nos acompañaron de forma presencial, a quienes nos dan su apoyo en redes sociales a través de mensajes, llamados y por supuesto agradecer a los medios de comunicación que mantienen estos casos vigentes”.

Recuerdos gratos, llenos de alegría y momentos únicos son lo que quedan en el corazón de Tatiana al rememorar cada instante compartido con su hermano Víctor Hugo. “De mi hermano tengo tantos lindos recuerdos, era un joven lleno de vida, con aspiraciones, inteligente, su sueño era estudiar, hacer una carrera, viajar, de hecho él se iba a estudiar le quedaba solo una semana para irse de la región, estaba feliz de comenzar a cumplir sus metas”.

Las deficiencias e inexplicables situaciones que ocurrieron durante la investigación del caso Aysén, es algo que permanece en la duda de las familias de los 12 jóvenes muertos en extrañas circunstancias en Puerto Aysén.

“En cuanto a la investigación siento que desde un principio se vio que no era seria, para mi es inconcebible que en la primera investigación se diga que yo y mi hermano estábamos juntos bebiendo en el cerro Mirador, cuando la verdad era que yo me encontraba en Temuco preparando mi tesis. Lo más extraño también es que según la investigación mi hermano se lanzó del puente a las aguas del rio y por lo tanto su cuerpo debió haber sido arrastrado por las aguas. Sin embargo, él fue encontrado aguas arriba, a un costado de la Ribera Sur, entonces, como se explica que las aguas del rio Aysén hayan cambiado su curso solo esa noche”, señalo Tatiana Barria.

Un gran manto de dudas es lo que rodea al Caso Aysén, donde el tráfico de drogas, los extraños incendios de tribunales y la eventual participación de uniformados, son interrogantes que quedaran por siempre en estos emblemáticos casos.