Son veinte años que ya ha cumplido uno de los casos más enigmáticos que ha tenido la historia de Puerto Aysén, la muerte en extrañas circunstancias de 12 jóvenes, quienes en su gran mayoría aparecieron en las aguas del rio Aysén.
Puerto Aysen.- Investigaciones que terminaron calificándose como suicidios, presunta participación de uniformados y los llamados “intocables”, en el fallecimiento de estos adolescentes, narcotráfico, persecución a las familias, son algunos de los sucesos que se habrían registrado en torno a este caso, donde la investigación se encuentra cerrada debido a que no existen nuevos antecedentes.
En estos días algunos medios nacionales han rebrotado el tema, cuando se cumplen 20 años desde que los familiares de los jóvenes muertos en dudosas circunstancias comenzaron la dura batalla por exigir justicia, la que hasta el momento sienten que no ha llegado. Según se desprende en las declaraciones del vocero de la agrupación de familiares y amigos de la victimas de Aysén, Guido Jaramillo.
“Hoy las madres del caso Aysén a veinte años de empezar esta búsqueda de justicia, no han tenido respuestas. Creo que ellas jamás han dejado de buscar justicia y eso es lo que yo creo que mantiene vigente y en la memoria de los aiseninos este caso y a través de los programas de televisión, de los libros, reportajes, notas en los medios locales y regionales, se mantiene vigente la memoria de los jóvenes muertos en extrañas circunstancias”.
Jaramillo enfatiza que, “aquí no hubo justicia, lo más importante es que aquí la justicia de Aysén, los órganos encargados de encontrar a los culpables de la muerte de los jóvenes no hicieron su trabajo y hoy en día todavía es algo que está pendiente. Yo creo que les debería remover la conciencia para todos los días de su vida, seguramente muchos ya están por irse, van a jubilar, van a dejar los órganos de justicia, pero estos casos de Aysén los van a perseguir eternamente, porque no quisieron hacer justicia, no quisieron encontrar la verdad y dejaron libre a los malhechores, a los que cometieron estos crímenes”.
El vocero de las familias del caso Aysén, también se refirió al lamentable hecho que afectó a la familia del joven Sebastián Tocol, quien falleció tras ser atropellado en la carretera y quien sería el principal inculpado a través de sus abogados, solo buscaría salir libre, sin el más mínimo remordimiento ni reconocimiento al hecho que habría protagonizado.
Es por ello que, Guido Jaramillo, llamó a la familia a no decaer y a quienes deben hacer justicia a que hagan la pega, ya que, existieron unas cámaras de vigilancia que están ubican en la cárcel de Puerto Aysén, las que deberían haber grabado el momento del accidente donde fallece Sebastián, pero mágicamente justo ese día y en ese horario no habrían registrado nada o estarían con problemas.
Jaramillo, insiste en que eso se debe aclarar y si en realidad existen esos registros deben ser entregados para que sean parte de la investigación y permitan esclarecer totalmente lo ocurrido en el mes de julio en el fatal accidente.