Bastante discusión ha causado los dos proyectos de ley ingresados que pretenden reducir la jornada laboral, sin embargo, hay que describir el panorama de una u otra opción, para determinar aquello que resulte más beneficioso.
Actualmente, la duración de la jornada ordinaria de trabajo se encuentra regulada en el artículo 22 del Código del Trabajo, al respecto dispone: “la duración de la jornada ordinaria de trabajo no excederá de cuarenta y cinco horas semanales”. Por lo tanto, la jornada laboral es de 45 horas semanales, salvo excepciones. Asimismo, dicha jornada no podrá distribuirse en más de 6 días ni en menos de 5 días (artículo 28). Adicionalmente, las horas extraordinarias pueden pactarse hasta un máximo de 2 por día (artículo 30).
De esta forma, se encuentran en tramitación dos proyectos de ley que pretenden reducir la jornada laboral. En efecto, el primero de ellos, se trata de una moción parlamentaria que pretende reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales. Por otro lado, en cambio, se encuentra el proyecto de ley ingresado por el Ejecutivo el cual pretende reducir la jornada laboral de 45 a 41 horas semanales y, adicionalmente, otorgar flexibilidad en dicha distribución.
En relación a la moción parlamentaria – defendida por la Diputada Camila Vallejo – aquella solo incluye la reducción de la jornada laboral, en otras palabras, solo pretende modificar el artículo 22 del Código del Trabajo. La propuesta se fundamenta en que, la reducción de la jornada ordinaria laboral, conduce, necesariamente, a una mayor productividad. Dicha jornada no podrá ser distribuida en más de 6 días ni en menos de 5 días, de esta forma, continúa con la rigidez del sistema.
Por otro lado, se encuentra la propuesta del Ejecutivo, el cual incluye diversas modificaciones. En primer lugar, la reducción de la jornada laboral de 45 a 41 horas semanales. En segundo lugar, incorpora criterios de flexibilidad, en concreto, el trabajador podría acordar cómo distribuir sus horas de trabajo, modificando de esta forma el artículo 28 del Código del Trabajo. Respecto a esto último, la flexibilidad se manifiesta en que el trabajador podrá optar si quiere trabajar 4, 5 o 6 días acomodando las horas respectivas, es decir, reducir la rigidez del sistema.
Al respecto, la encuesta Cadem sondeó cual es el proyecto de ley que prefiere la ciudadanía. De esta forma, el 63% de los encuestados manifiesta preferencia por el proyecto de ley ingresado por el Ejecutivo, es decir, aquel que otorga mayor grado de flexibilidad, mientras que un 28% señala preferencia por el proyecto de ley defendido por la Diputada Camila Vallejo.