Sandoval y proyecto de Educación Superior “Aquí hay un énfasis ideológico más que atender el problema de cómo asegurar el acceso a la educación”

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El parlamentario reiteró su rechazo a la iniciativa, indicando que se terminó por imponer “una demanda de la calle y no una demanda de poner las prioridades en los sectores en los que debería estar concentrado el Estado”.

Valparaiso.- “Votamos el rechazo, porque aquí hay un énfasis más bien ideológico más que atender y resolver el problema de cómo aseguramos el acceso a la educación superior de los jóvenes”. Así lo afirmo el diputado David Sandoval, al referirse a la reciente aprobación del proyecto de ley de Reforma de la Educación Superior.
Al respecto, Sandoval dijo apoyar la idea de que el Estado debe asegurar “a todo evento” que aquella persona que tiene las condiciones académicas para estudiar, no quede sin opción de acceder a estudios superiores, pero por lo mismo dijo estar en contra de la gratuidad universal para aquellos jóvenes cuyos padres “tienen los medios y recursos para asumir un desafío de esta naturaleza”.
A su juicio, si bien Chile ha avanzado en muchas materias, está lejos de ser un país que haya resuelto todos sus problemas económicos, insistiendo que esto parece más bien un tema ideológico, pues si bien entiende que la educación es un derecho, “nuestro país no está en condiciones de asumir la gratuidad universal con todos los problemas que tenemos”.
En esa línea, afirmó que mientras el Estado no cuente con todos los recursos para avanzar en materia de gratuidad, “la obligación es focalizar los recursos en los sectores más vulnerables”.
Además, el parlamentario cuestionó que el proyecto de ley inhiba el aporte de los padres, pues ello “obliga a una presión financiera del Estado a concentrar gran parte de los recursos en un área que si bien es importante, hay también otras prioridades”, manifestando su convicción en la libertad “que tienen que tener los padres para educar a sus hijos, para elegir dónde estudiar”.
Finalmente, el diputado Sandoval recalcó que aquí se termina por imponer “una demanda de la calle y no una demanda de poner las prioridades en aquellos sectores donde realmente debería estar concentrado un Estado que todavía no tiene ni todo el desarrollo, ni todas las necesidades satisfechas”.

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