Villa La Tapera es una localidad de no más de 500 habitantes, ubicada a 176 kilómetros de Coyhaique y que está a punto de cumplir apenas 50 años desde su fundación.

La gran mayoría de los lugareños son colonos o descendientes de ellos, dedicados a la ganadería, la actividad forestal y el turismo. Allí se hace patria día a día, ya que además se puede considerar como una localidad fronteriza.

En el año 1970 los primeros colonos llegaron al lugar y comenzaron a edificar el actual villorrio. El escenario no ha cambiado tanto desde ese tiempo, sin embargo, la legalidad vigente sí lo hizo y dejó a varias familias ocupando terrenos que, según los planos oficiales, pertenecen al Estado.

Por lo mismo, hasta la localidad llegó una delegación encabezada por la Seremi de Vivienda, Ana María Mora y el Director del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), Nelson Quinteros, quienes junto al Seremi de Bienes Nacionales, Gabriel Pérez; el Gobernador de la Provincia de Coyhaique, Pablo Galilea y el alcalde de Lago Verde, Nelson Opazo, conocieron de primera fuente los casos específicos, para buscar las eventuales soluciones.

Erika Ávila, nació en Villa La Tapera y vive hace 26 años en la misma casa que hoy, según el plano oficial, está emplazada en un terreno Serviu. Por lo mismo, esta reunión “me parece muy buena, porque es algo que uno siempre ha esperado”, aseguró esperanzada en lograr una solución.

“Yo estoy agradecida y contenta, porque ya han pasado tantos gobiernos, que es bueno que nos den esta oportunidad”, enfatizó la vecina de Tapera.

La Seremi de Vivienda, Ana María Mora, recalcó que hay que ver cada caso con sus especificidades, pero sí comprometió que junto a los equipos técnicos “vamos a tener que revisar el plan regulador o el loteo original que había acá y compararlos con los que se han generado posteriormente, con la única finalidad de solucionar los problemas de la gente y especialmente a las familias que ya tienen sus casas construidas por años. 10, 20 y hasta 30 años algunos y no han tenido resuelto el problema de la tenencia de la tierra”.

“Tenemos confianza en que los equipos técnicos del Serviu, Bienes Nacionales, Seremi de Vivienda, el Consejo Municipal y el alcalde, próximamente vamos a tener buenas noticias para ver cuáles son los casos que se han resuelto, porque es el mandato de nuestro Presidente Sebastián Piñera y de nuestro Ministro Cristián Monckeberg: tenemos que intentar dar soluciones reales a cada persona, aunque esté en la localidad más aislada del país”, comentó la Seremi de Vivienda.

En tanto, Nelson Quinteros, Director del Serviu, manifestó su total disposición a resolver cada situación, entendiendo que “en su momento, probablemente sus abuelos o bisabuelos, se instalaron a vivir y hacer patria. Con el tiempo y la actual legislación, cada uno quedó montado en un terreno que, en el papel, no es de ellos. Entonces la idea de esta reunión es darles la oportunidad de que regularicen sus terrenos y sean un poco más propietarios de los lugares en los que han vivido toda su vida”.

Lamento, eso sí, que “la legislación muchas veces no acompaña este tipo de iniciativas, pero de una u otra manera tenemos que ofrecerles alternativas, ya sea arrendamiento a muy bajo precio, comodato si es que se puede o la posibilidad de hacerles un traspaso, a través de Bienes Nacionales”, comentó Nelson Quinteros, quien se mostró confiado en que “la gente siga su vida, pero de una manera más cómoda y con un sentido de pertenencia más amplio”.

Por su parte, el alcalde de Lago Verde, Nelson Opazo, espera que este primer paso sea un reconocimiento a estas familias. “Gracias a ellos hoy tenemos poblamiento, tenemos territorio, tenemos la posibilidad de trabajar un poco en hacer justicia respecto de sus carencias de tantos años, como es en este caso, el saneamiento de sus terrenos”.

Ahora, los equipos técnicos de los organismos involucrados, ya se encuentran catastrando en detalle las situaciones particulares de la treintena de familias, para buscar las mejores alternativas que les permitan habitar, de manera oficial, las tierras que les han pertenecido de manera informal, durante generaciones.