Coyhaique.- En su tercera versión, la iniciativa fue co-financiada por el 2% Cultura del Gobierno Regional de Aysén; el Programa Otras Instituciones Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; más el apoyo de Sernatur, mediante su marca Aysén Patagonia.

La temporada la abrió la banda regional Rock al Sur, quienes se presentaron junto a la artista visual Soledad Baeza; luego fue el turno de La Quema y las obras de Ilinka Mergudich; posteriormente Surfin Caramba con los trabajos de Paz Schwencke, finalizando el sábado recién pasado con Kalule, junto al trabajo de la artista visual, y “casi poeta”, Sandra Bórquez, más conocida como Cuestión de Género, quien confeccionó las obras especialmente para la ocasión.

Margarita Ossa, Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, destacó el espacio creado por The Dark Side of the Sur, resaltando la experiencia regional como “una oportunidad donde uno se traslada por distintos estilos de música, disfruta en un lugar agradable, se llena de energía, y conoce de verdad lo que se está haciendo en la Región de Aysén, algo que tantas veces desconocemos. No nos damos cuenta del nivel en que estamos. Como Ministerio de la Artes, las Culturas y el Patrimonio, queremos seguir apoyando estas iniciativas con fuerza, para que venga cada vez más público, que haya espacios llenos, para poder disfrutar de esta experiencia que forma parte de la cultura regional.”

Entre los presentes estuvo Alejandro Huala Canumán, alcalde de Coyhaique, quien destacó la producción catalogándola como “maravillosa”, señalando “Reconozco lo que decían en su presentación. La producción de primer nivel, y no en todas partes se ve el grado de profesionalismo que han colocado en este importante evento. La evaluación del espectáculo de cierre es una evaluación ‘redondita’”.

Por otro lado, Víctor Cabrera, director de The Dark Side of the Sur, hizo hincapié en la misión que se han impuesto como gestores culturales, difundir la creación musical y también de otras disciplinas artísticas locales. “En Malotun estamos avocados de lleno a generar instancias de trabajo colaborativo que permitan promover el acceso a la cultura en la Región de Aysén. Entonces surge la pregunta: ¿qué hacemos, como gestores, para que la obra de los músicos se difunda y se movilice?. Tenemos que lograr que las bandas accedan a un espacio donde se les valore y sus creaciones brillen, que sea registrado y se queden con un material para poder difundir su trabajo. Consideramos que una parte fundamental del proyecto es, justamente, la exportación de contenidos locales, la exportación de la creación de los artistas regionales hacia otras latitudes”, dijo Cabrera.

Desde Kalule, su bajista, Cristian Rivera, oriundo de la Patagonia, se mostró emocionado con la vuelta a su tierra para mostrar su trabajo. “Estoy desde el 2010 en Santiago estudiando música, bajo, composición. Volver aquí, a mi tierra, y traer la música que hacemos allá hasta aquí, es bonito, es emotivo, ir y volver, con toda la información nueva, es emocionante. Aparte, acá están mis padres, hermanos, sobrinos. No es sólo un hito musical, sino que, en lo personal, me hace muy bien tocar aquí, por la gente que tengo acá, y eso hace que la música sea mucho más mágica”.

Fernanda Alvarado fue una de las asistentes al cierre, y valoró la instancia explicando que “estas iniciativas son espacios realmente valiosos en la cultura local y regional, considerando que la historia de esta banda tiene orígenes dentro de la Patagonia, músicos de acá y de afuera rescatando raíces de distintas lugares, africanas, latinoamericanas y locales”.

Finalmente, Víctor Cabrera, tras el cierre de la edición, vislumbró la incertidumbre que existe en estos momentos para la proyección de ésta y otras iniciativas: “Nos preocupa que todo este trabajo se pueda ver mermado en el futuro, porque la fuente principal de recursos, el FNDR 2% Cultura, redujo el presupuesto para estas iniciativas en alrededor de un 30%. Independiente a que podamos gestionar otros financiamientos, la oportunodad de enriquecer o aumentar la oferta a la comunidad será claramente menor. Nos preocupa porque limita la gestión nuestra y de muchas otras agrupaciones, por ende, también el acceso del público a la creación de los artistas locales se verá mermado, asi como el desarrollo cultural”, dijo.