Aysen.- La música en periodos de pandemia se ha posicionado como una plataforma integral en sus diferentes estilos, no es ajeno ver en estos tiempos, diversidad de conciertos ofrecidos a diferentes públicos de manera online.

En este contexto el destacado barítono chileno, Javier Arrey que actualmente radica en Estado Unidos, se ha mantenido siempre en contacto y colaborando con el Servicio Nacional de Menores (Sename) es por ello, que en esta oportunidad ha querido estar presente de manera virtual con los jóvenes de la Residencia Familiar y el Centro de justicia juvenil de la región de Aysén, compartiendo una jornada interactiva y lúdica con los adolescentes y funcionarios.

El Proyecto “Compartir música, compartir amor” lleva un par de años funcionando, con el objetivo de llevar la ópera a lugares y audiencia que usualmente no tienen accesos a este tipo de espectáculos, pudiendo generar de esta manera un espacio solido en torno al arte e integrando cambios culturales a todas las poblaciones.

Al respecto, Gabriela Bahamonde, directora regional Aysén del Sename, señaló que “esta significativa iniciativa cultural, permitió a las /os jóvenes vivenciar experiencia, promover valiosas instancias educativas y cultural, que les ayudará en su fase de desarrollo de identidad, explorar otras alternativas musicales. Queremos agradecer el compromiso y solidaridad de Javier Arrey, que evidencio su profundo cariño a los/as jóvenes de la Residencia Familiar y Centro de Justica Juvenil Coyhaique, agregar que para nosotros como Servicio es muy importante que la comunidad pueda comprender que garantizar los derechos y el bienestar de los niños, niñas y adolescentes, es un rol que nos compete contribuir a todos como sociedad”.

Por su parte, Javier Arrey, cantante de ópera chileno, sostuvo que “producto de la pandemia, decidí desarrollar acciones en esta línea, pero a través de internet, a partir de esto nace el “Primer ciclo de Visitas Virtuales Compartir música, Compartir amor”, a todas las residencias y centros del Sename a lo largo de Chile, así como también a algunos colegios. El objetivo es sacar a los niños/as y adolescentes de toda la tensión que se vive por la pandemia, utilizando la música y el amor como herramientas…el resultado ha sido tremendo. Quiero destacar también a varios colaboradores que se han unido de forma anónima enviando también pizzas a los niños/as y adolescentes en algunas de estas visitas, haciendo de la experiencia algo aún más especial”.

Arrey, destaca, además, sobre el encuentro que tuvo con los jóvenes en Coyhaique: “la experiencia fue espectacular y la recepción de los jóvenes, como siempre, extraordinaria y muy motivadora. Siempre es una alegría constatar el enorme interés que existe en los jóvenes por la música y el Arte en general. Esto me confirma la importancia que tiene el poder acercar la ópera y la música a todos, especialmente en tiempos tan difíciles como los que vivimos” añadió.

Finalmente, el barítono concluyó que ha tenido comunicación con algunas autoridades de la región, para poder realizar el proyecto “compartir música, compartir amor”, incluyendo charlas y concierto de manera presencial en esta zona, una vez finalizada la crisis sanitaria.