Santiago.- Un nuevo proyecto es el que presenta por estos días, Cecilia Echenique, cantante de reconocida trayectoria que se luce con un bolero tradicional que nos traslada a la época dorada de este género musical. “Demencia por amor”, del compositor cubano Leopoldo Ulloa, revive en una de las voces femeninas más destacadas de nuestra escena artística, quien interpreta esta versión muy apegada a su esencia, con la intención de proyectarla a través de su sensibilidad y talento.

“Hace mucho que estaba con el antojo de hacer boleros y casualmente, durante los meses de cuarentena, encontré unos vinilos que me había regalado Juan Carlos Gil, hombre de radio, hace más de 30 años y entre ellos, encontré esta canción de los años ’50 que es una verdadera joya”, señala Cecilia Echenique sobre “Demencia por amor”. En esta línea, agrega que es de aquellos temas que al no ser conocidos se convierten prácticamente en inéditos, “por ese motivo quise rescatar la historia escondida de una canción cuya letra, además, está muy acorde con estos tiempos, ya que expresa la nostalgia de no vernos y de no estar cerca”.

Para los arreglos musicales, la cantante trabajó con Rodrigo Apablaza, colaborador muy cercano a Palmenia Pizarro, a quién le encargó mantener el sonido tradicional del bolero. En la grabación de este tema, participó el mismo Apablaza en guitarra y requinto, Alejandro Reid en percusión y Hugo Rojas en bajo, mientras que Jorge Fortune estuvo a cargo de la mezcla.

“Este sencillo me tiene muy feliz, porque es una canción muy linda, y porque me sentí muy cómoda al grabar, así que espero que este mismo placer lo sienta el público al escuchar este hermoso bolero”, expresa la artista quien había incursionado en este género pero con arreglos mucho más cercanos a la balada.

La portada de “Demencia por amor” también es muy especial para Cecilia, ya que se trata de una acuarela hecha por su padre, Juan Echenique. “Es Andrés Bello, a un costado del Parque Forestal, donde viví durante mi infancia, y esa calle solitaria después de la lluvia me pareció que era muy sugerente con la sensación de soledad y de echar de menos a alguien” comenta.