Peregrinación a la “Cascada de la Virgen” 2022

Con la compañía de una persistente lluvia y el sonido majestuoso de la “Cascada de la Virgen”, la Iglesia de Aysén volvió a celebrar con la tradicional peregrinación y eucaristía su fiesta patronal de la “Inmaculada Concepción”, junto a sacerdotes, diáconos y el padre obispo Luis Infanti, quien recientemente cumplió 23 años de servicio episcopal.

Aysén.- La “Cascada de la Virgen”, ubicada en el km 32 de la ruta CH-240 entre Coyhaique y Puerto Aysén, con un marco natural impresionante, exuberante y sobrecogedor; junto al canto y la oración fueron nuevamente escenario de la “Cena del Señor”, con el lema que animó a la región todo el mes de María: “En Aysén, con María caminamos en esperanza”.

Fueron, como cada año, los peregrinos —y algunos turistas— venidos de diversas localidades los protagonistas de esta celebración. Marcela Pérez de comunidad Catedral de Coyhaique destacó lo “bello que es reencontrarse”. “Nosotros venimos —agregó— desde hace muchos años. Mi esposo caminó desde el 2015 pero este año por problemas de salud no pudo. Pero estamos aquí sagradamente todos los años. Es muy lindo encontrarse acá con todas las comunidades”.

Quien también peregrinó, pero en bicicleta, fue Rodrigo Pacheco oriundo de Arica para dar gracias por la salud y pedir por su familia a la “Mamá de Aysén”. “Primero que todo —dijo— agradecer por las bendiciones, la vida, la salud; por haber llegado a esta zona; por eso tengo mucho que agradecer por esta región preciosa en la que vivo ahora. Valió la pena haber venido en bicicleta hasta acá”.

Isabel Mancilla, de Puerto Aysén, peregrino bajo la lluvia para también agradecer a la Virgen. “Me vine sola —compartió— caminando y agradeciéndole a mi Virgencita por la vida, la salud; por tener a mi familia sana y con trabajo. Con mucho amor lo hice. Entregué todo hoy día”.

Este año 2022 tuvieron especial participación jóvenes de colegios de Iglesia que presentaron signos y acciones basadas en los valores de: renecuentro, diálogo, paz, esperanza y justicia.

Desde estos valores el párroco de Coyhaique, el padre Juan Chávez, resaltó los motivos centrales de esta fiesta de “espera esperanzada” en estos días previos al nacimiento de Jesús y la Navidad. “Este es un día especial —destacó— ya que después de dos años de pandemia nos encontramos como pueblo de Dios ‘caminando juntos’. Que nuestra madre bendiga a esta bella región y que nos siga acompañando; y juntos esperemos a Cristo a través de María. Y así sigamos ‘caminando juntos’ para que nuestra madre bendiga a todo el pueblo cristiano en abundancia”.

Al término de esta gran fiesta vicarial los asistentes y peregrinos se mostraron muy contentos y reconfortados en su fe; y se retiraron ordenadamente a sus hogares después un renovado encuentro con la “Mamá de Aysén” y su hijo Jesús.

Carabineros de Chile, que colaboró con el Vicariato Apostólico de Aysén en la coordinación y seguridad de esta convocatoria eclesial, informó que toda la jornada se desarrolló con normalidad y no se reportó ningún incidente.