790 niños de Teletón de todo el país celebraron una semana de entretenidos talleres y paseos, realizados por el voluntariado de la institución.
Coyhaique.- En Coyhaique fueron 28 niños y 35 voluntarios los que participaron de entretenidos talleres de manualidades, danza instrumentos, batucadas, alimentación y otros.

A nivel nacional, la participación llegó a los 790 niños, que fueron parte del Verano Teletón. Cada uno de los invitados, fue acompañado de un voluntario que lo asistió y compartió durante una semana.

Según comentó Aldo Orrigoni, Director Nacional del Voluntariado Teletón, estas actividades lúdicas y recreativas permiten que los niños desarrollen competencias de habilidades sociales, mientras que los voluntarios que dedican tiempo de manera solidaria al servicio de otro, tienen la posibilidad de tener una mirada distinta respecto de la inclusión al acompañar y estar a cargo de un niño con discapacidad.

Uno de los niños participantes fue Florencia a quien le tocó ser parte del equipo verde, con entusiasmo comentó “Esta es la primera vez que participo del Verano Teletón y he tenido la oportunidad de compartir con muchos amigos, distintas actividades realizamos durante esta semana y ha sido una experiencia muy entretenida”.

En el desarrollo de la actividad también destacó el trabajo de los Voluntarios Permanentes, que son parte del staff y responsables de los amigos, de los niños, la seguridad y los materiales, asumiendo un compromiso y responsabilidad. Al respecto Orrigoni agregó: “nosotros generamos un espacio de formación. Acá hay un trabajo a largo plazo en formar personas, y lo asumimos como una gran responsabilidad, partiendo porque las familias nos confían a sus hijos durante una semana y sienten la confianza que van a estar protegidos”, finalizó.

Uno de los voluntarios de este año fue Ricardo Díaz de 18 años, Soldado del Destacamento Motorizado N14 de Aysén, quien fue designado por la Institución para vivir la experiencia y que destaca en ella, la posibilidad de salir de su rutina diaria, “Para nosotros como soldados, es una instancia en que podemos conocer la situación que viven otras personas, las cuales generalmente no tenemos las posibilidades de conocer. Al estar lejos de la familia, esto nos invita a recordar a nuestros hermanos o sobrinos, a volver a ser niños y a disfrutar”.

La actividad se celebra hace 8 años en todo el país, gracias al apoyo jóvenes voluntarios que comparten su tiempo libre, al igual que empresas y organizaciones que realizan actividades inclusivas para disfrutar de las vacaciones.