Con el propósito de fortalecer y actualizar las actividades del plan de acción propio de la época primavera-verano, en la que tienen injerencia todos los organismos públicos y privados en materia de prevención y control del virus Hanta –zoonosis endémica en Aysén–, este viernes la Intendente Geoconda Navarrete presidió la reunión multisectorial para establecer los respectivos criterios.

Coyhaique.- “Estamos reactivando un trabajo que mantenemos de forma permanente para lo que es prevención del Hanta Virus, una zoonosis que tiene una alta letalidad, por lo tanto, tenemos que hacer prevención; se acerca la época estival donde se reactiva el flujo de turistas hacia el campo”, explicó la Seremi (s) de Salud, Verónica Godoy.

En lo fundamental –aseguró Godoy– desde Salud se reforzará la red asistencial para la pesquisa oportuna “para que se sospeche a tiempo y logremos salvar vidas”. En este sentido, la profesional dijo que se trabajará en dos focos: uno respecto a medidas preventivas-promocionales; y otro, centrado en el rol fiscalizador que tienen las diversas instituciones relacionadas.

En comparación a otras regiones, el perfil epidemiológico de Aysén evidencia un alza que preocupa a las autoridades sanitarias. “Este año hemos tenido dos casos fatales, en igual número de contagios; por ello, la pesquisa tiene que ser oportuna, por lo que hacemos un llamado a la gente a consultar a tiempo”, sostuvo Verónica Godoy.

Por su parte, la primera autoridad regional avaló el llamado de la Seremi subrogante de Salud. “Si uno tiene sintomatología respiratoria, pero si además yo sé que estuve en una faena en el campo recolectando frutos silvestres, o trabajando con leña, tengo que sospechar (el contagio) y consultar, y no pensar que es un resfrío común; hay que acercarse a los centros asistenciales a lo largo de toda nuestra región, postas, hospitales de baja complejidad, consultorios, hospital regional”, precisó la Intendente Geoconda Navarrete.

El Hantavirus es una zoonosis endémica en la Región de Aysén. Desde diciembre de 1996 se han notificado 89 casos, siendo el 76,4% de los casos de sexo masculino. La edad promedio es de 37,2 años. La principal actividad laboral de los pacientes es ser trabajador agrícola o forestal en un 55% de los casos. La letalidad acumulada es de 31 por ciento.

Durante el 2018 se han presentado dos casos, ambos con resultado de muerte. Los casos se presentaron en una mujer de 23 años residente de la localidad de Mañihuales, quien realizó actividades de riesgo en estructuras mal ventiladas y con poca iluminación, con evidencia de roedores y un trabajador de salmonera de 44 años, guardia de seguridad en un pontón.