En el memorial de la agrupación de familiares y amigos de las víctimas de Aysén, a un costado del puente Presidente Ibáñez, se realizó un pequeño acto religioso y de oración con la finalidad de recordar los 23 años de la muerte en extrañas circunstancias de Víctor Hugo Barría Mardones.
Puerto Aysen.- Un joven que estaba listo para ir a estudiar a la universidad, alguien muy alegre y querido por sus amigos y familiares, pero que lamentablemente perdió la vida en un dudoso hecho, donde la familia asegura conocer a los asesinos de Víctor Hugo, entre ellos, un ex suboficial de Carabineros que siempre negó su participación en los hechos.
A esto se suman las policías que en la época de iniciado el caso, más que investigar se dedicaban a perseguir a los familiares de las víctimas, a estar presentes en los momentos de reflexión y recuerdo, recorriendo los íntimos espacios en vehículos particulares, en algunas ocasiones sin patentes y en otras en evidentes vehículos policiales, donde se trasladaban efectivos de civil.
En el caso específico de Víctor Hugo, hubo situaciones como el lugar donde fue encontrado sin vida, y donde según la justicia se habría suicidado, algo muy extraño, ya que, habría sido la primera y única vez que el rio Aysén cambia su curso y alguien que supuestamente se lanza a sus aguas termina quedando en un lugar rio arriba. Algo muy dudoso que en más de una oportunidad hizo público la hermana de la víctima, Tatiana Barría.
Otro de los hechos que carecen de veracidad y que serían parte de los antecedentes que aportó a la investigación personal policial, es que, la noche en que se habría asesinado a Víctor Hugo, su hermana Tatiana lo acompañaba, siendo que en esos días la joven estaba preparando su examen de grado en Temuco.
Es por ello que, las críticas siempre la familia las hizo a la ministra en visita del caso, Alicia Araneda y a las policías, por lo que a su juicio fue una pésima investigación y donde la justicia nunca hizo su trabajo.
Pero la fe es algo que no se pierde, aseguró Tatiana Barría, ya que, confiados en Dios, esperan que algún día la gente que sabe algo de lo ocurrido con Víctor Hugo u otra de las muertes del caso Aysén hablen, el caso se reabra y se haga la justicia que por más de veinte años han anhelado.