Existen muy pocas personas que están preparadas para la muerte, sobre todo aquellos que han debido convivir con alguna enfermedad grave y con altos índices de mortalidad. Distinto es cuando de un minuto a otro, un accidente o un hecho de la naturaleza cobra la vida de una o más personas.
Puerto Aysen.- Este último fue el caso de las víctimas del terremoto y posterior tsunami del 21 de abril de 2007. Recientemente se recordaron 13 años de este día, donde 10 aiseninos fallecieron producto de este evento de la naturaleza que marcó la historia de la región de Aysén, luego de una seguidilla de temblores durante al menos tres meses.
Victoria Contreras Poblete, perdió a sus padres, una hermana y un sobrino de tan solo dos años de edad.
“Ya son trece años de la triste partida de nuestros seres queridos y como todos comprenderán, esto es algo que no se olvida nunca, uno queda marcado para siempre… Es algo que no solamente se recuerda en esta fecha, sino que día a día, en fechas especiales, ellos están en nuestras mentes y en nuestros corazones”.
Victoria, agrega que siempre han solidarizado entre familias que perdieron a sus seres queridos en el fiordo, ya que, insiste que es algo muy doloroso e imposible de olvidar.
“Esto es muy doloroso para nosotros y todas las familias que perdieron a sus seres queridos, sobre todo la señora Ana Cerón, que jamás encontró a su hijita y a su esposo, es algo muy triste. Para mí esto es algo muy fuerte, muchas veces la gente pensará porque uno anda maquillada, arreglada, pensaran que uno se olvidó o que anda muy bien o muy alegre por la vida. Eso no es así, uno tiene que tratar de estar bien por lo demás que están con uno, pero por dentro uno anda echa pebre, uno está mal, este dolor no va a pasar nunca y duele mucho más cuando quedan seres perdidos”.
El recuerdo es aún más doloroso, cuando las personas nunca fueron encontradas, a pesar del gran esfuerzo y búsqueda de los familiares, añadió Victoria Contreras.
“A mi hermana Yohana nuca la encontramos, ella quedó ahí en el lugar, en el sector de Playas Blancas, igual que el resto de las víctimas, quedaron perdidos nunca los pudimos encontrar. Por eso la verdad esto es algo muy doloroso, yo no se lo doy a nadie y aun así trato de ser fuerte cada día, pero me cuesta mucho. Yo trato de ser fuerte por los que tengo a mi lado, más ahora que estoy criando a mi nietecito, él me ha dado las fuerzas, mi guagua ya tiene tres años”.
Evaristo Contreras Vargas y su esposa Elsa Poblete Carrasco, Yohana Contreras Poblete y su hijo Genaro Linay Contreras (2 años), son los familiares de Victoria a quienes el terremoto del 2007 les llevo la vida. “Tengo muy bonitos recuerdos de todos ellos, años nuevos y cualquier motivo o fechas especial nos juntábamos en el campo, se hacían fiestas muy bonitas, era todo muy lindo en el campo lo pasábamos muy bien, todo lindo, todo muy diferente. Ahora que ellos no están todo difícil, a mí me cuesta mucho ir al campo”.
Victoria Contreras Poblete, mencionó también que al viaje que realizan los familiares de las victimas del fiordo, al menos hasta el año pasado, ella nunca se sumó, ya que prefirió hacerlo en fechas posteriores, porque su principal objetivo era seguir buscando a su hermana Yohana.
En esto agradece el permanente apoyo de sus parientes, “yo siempre iba después, pero con la intención de ir a buscar a mi hermana, juntaba unas catorce personas, sobre todo mis primos que me acompañaban desde Chacabuco. Así es que, les doy muchas gracias a ellos, porque siempre estuvieron conmigo, salían y nos ayudaban a buscar, después del terremoto ellos siempre estuvieron ahí, mi primo Neque, mis otros primos Alvarez Poblete, ellos siempre me apoyaban. Juntábamos gente e íbamos a buscar a mi hermana, hasta que nos pasó un accidente”.
Victoria, concluyo señalando que siempre recordará los bellos momentos vividos con sus padres, sobrino y hermana, sin perder la esperanza de que algún día podrá encontrar a Yohana y despedirla como sí pudo hacerlo con sus progenitores y el pequeño Genaro.