El brote de COVID19 en la cárcel de Puerto Aysén preocupa a la institución, tanto por la salud de los internos, como por la posible expansión del virus.
Aysen.- “Como Defensoría Penal Pública hemos continuado nuestro trabajo de atención periódica a las personas privadas de libertad en los diversos centros penitenciarios de la región, recibiendo sus dudas, consultas y gestionando sus solicitudes en materia penal. Nuestra preocupación y atención hacia el respeto de sus derechos y garantías permanece intacto, a pesar de la Pandemia que nos obliga a trabajar de otra manera”, explicó el Defensor Regional de Aysén, Jorge Moraga Torres.
En este sentido, el Defensor Regional explicó que el lunes pasado, el defensor penitenciario y el defensor local de Puerto Aysén, se entrevistaron con internos condenados e imputados en prisión preventiva, respectivamente. Este contacto se llevó a cabo a través de teléfono, ya que es el único medio por el cual actualmente se pueden realizar visitas a los internos. Ello por disposición de Gendarmería de Chile, vigente desde el mes de abril, y que busca minimizar las posibilidades que externos lleven el virus a las cárceles del país.
“Sabemos que las personas recluidas en la cárcel de Pto. Aysén están mayoritaria y naturalmente preocupadas por el brote de COVID19” comentó Jorge Moraga, y señaló que la cárcel de Aysén, así como las otras unidades penales de la región, se prepararon hace meses destinando espacios de aislamiento para personas positivas por COVID19 y aquellas que deberían permanecer en espera de resultados PCR. Estas instalaciones, en particular las de Coyhaique y Puerto Aysén, fueron inspeccionadas por los Seremis de Justicia y DDHH y Salud, y por el Defensor Regional.
Jorge Moraga comentó que la cárcel de Puerto Aysén cuenta con espacio suficiente para, si fuera necesario, instalar más salas aisladas que alojen a internos positivos por COVID19 y a aquellos que deban hacer cuarentena preventiva. “Sin embargo, como Defensoría Penal estamos atentos a que las medidas sanitarias que se observen en los penales, vayan en concordancia con los derechos y garantías que asisten a las personas privadas de libertad. Por lo mismo, a pesar de las restricciones que impone la pandemia, no hemos disminuido el contacto con ellos y estamos llanos a atender consultas de sus familiares y cercanos, como siempre lo hemos hecho”, comentó el Defensor Regional.
Además destacó que la atención a los internos de Puerto Aysén, se replica a quienes permanecen privados de libertad en las cárceles de Coyhaique, Chile Chico, Cochrane y en el Centro de Estudio y Trabajo Valle Verde.
Prisión preventiva
Por su parte, Cristian Cajas, Jefe de la Unidad de Estudios de la Defensoría Regional de Aysén, señaló que entendiendo lo complejo que resulta la prisión preventiva, en especial en tiempos de pandemia, es que la Defensoría Penal ha solicitado constantemente revisiones de prisiones preventivas, y en cada audiencia insta porque, en caso de ser necesario, se apliquen a imputados e imputadas, cautelares que no impliquen la privación de libertad.
“Siempre hemos insistido en el uso prudente de la prisión preventiva, porque nuestra legislación contempla otras medidas cautelares que pueden asegurar – incluso de mejor manera – el éxito de la investigación, la seguridad de la víctima y de la sociedad, sin un costo tan alto para quien la sufre y para el sistema carcelario”, concluyó el jefe regional de estudios.