Una emotiva ceremonia tuvo lugar en el liceo Politécnico en Puerto Aysén, cuando la comunidad educativa en pleno despidió los 40 años de trayectoria de la bibliotecaria, Norma Herrera.
Puerto Aysén.- Instancia que estuvo llena de recuerdos, anécdotas y buenos deseos para esta asistente de la educación, quien inició sus labores en este establecimiento educacional en 1981, cuando originalmente era un liceo de hombres.
Durante todos estos años, Norma fue testigo de los diversos cambios que vivió el recinto educacional, viendo ingresar a las aulas a generaciones de estudiantes, compartiendo la alegría de aquellos que egresaron, convirtiéndose en confidente de más de algún funcionario y alumno, y siendo parte fundamental de la historia reciente del recinto educacional municipalizado.
Así, además, quedó de manifiesto durante el homenaje que le rindieron sus pares. Instancia encabezada por la directora del liceo, María Celeste Rojas, quien sólo tuvo palabras de agradecimiento para “Normita”, como cariñosamente le conocen sus cercanos. “Desearle el mejor de los éxitos a nombre de toda la comunidad educativa del liceo. Que el camino que ve hacia adelante esté lleno sólo de alegrías, y que pueda hoy concretar todos esos sueños que a veces en este trabajo, tan intenso como es la educación, no pueden culminarse. Qué importante es llegar a este momento en que se mira hacia atrás y decir llegue aquí, hice bien mi trabajo, di lo mejor que pude haberlo dado”, indicó la directiva agregando “que esta etapa que inicia sea mejor que la anterior. Sólo agradecerle su apoyo, su cariño, su sonrisa. Muchas gracias por estas cuatro décadas de servicio y vocación en nuestro liceo”.
Y es que, durante todos estos años, quienes la conocen, señalan que dentro de las cualidades de esta aysenina destacó siempre la creatividad y disciplina. Virtudes necesarias para realizar con éxito su tarea, y donde siempre resaltó la sonrisa en su rostro cada vez que alguien ingresaba a la biblioteca del liceo Politécnico.
“Fue muy emocionante, salir del liceo y entregar las llaves, me corrieron las lágrimas. Estuvo presente mi hijo Daniel Melián, quien me acompañó y también recibió el galvano de mi hermano que se fue junto conmigo a descansar, Omar Herrera Navarro. Fueron 40 años en mi liceo 40 años”, expresó “Normita”.
La funcionaria que hoy inicia su merecido descanso, añadió que “a todo el personal, a todos mis colegas, a los estudiantes, a cada uno, un tremendo cariño, les deseo a todos lo mejor. Hoy ya descansando en mi casita, y espero que sea así de aquí en adelante. Gracias a Dios tengo varios proyectos que espero concretar lo más pronto que sea posible porque quiero seguir aportando a mi ciudad, a mi comuna, a mi Puerto Aysén que lo quiero tanto. Mi salud está muy bien, un siete, que es lo más importante así que por eso le doy gracias a Dios todos los días”, manifestó Herrera Navarro, a quien seguramente ya estarán echando de menos en las dependencias del que fuese su liceo, especialmente en los espacios de la biblioteca.