Pasajeros de Catamarán interpondrán demanda por “mala experiencia” tras accidente de la embarcación

“Una mala experiencia” fue la que vivieron los pasajeros del Catamarán de propiedad de Loberías del Sur, empresa que realiza tour a la Laguna San Rafael. El viaje se inició a primeras horas del día martes 7 de diciembre desde Puerto Chacabuco y cuando la embarcación iba llegando al sector del rio Témpanos, sufre un inconveniente que preocupó y generó temor entre sus pasajeros.
Aysén.- “Fue una experiencia muy mala, junto a mi pareja habíamos reservado este tour hace mucho tiempo en noviembre, zarpamos ayer (martes) a las 8 de la mañana, teníamos que llegar a las 13 horas a la Laguna San Rafael y en el punto previo al ingreso a la laguna, que es un canal estrecho, nos habían mencionado que había más movimiento. Así es que, nos solicitaron guardar los vasos, poner a resguardo nuestras cosas para evitar los problemas que se pudieran generar y cuando íbamos por el rio Témpanos, tomando el ingreso hacia la Laguna San Rafael, el catamarán se pega un frenazo horrible, se sintió como que hubiéramos chocado con un banco de arena o lo que fuera. Todos los vasos de la cocina se vinieron abajo, todo se quebró”, relató una de la pasajeras del catamarán, Gabriela Arancibia.
Gabriela, afirmó también que en el momento faltó mucha información a los pasajeros, “en ese momento no nos dijeron nada, de hecho, el reclamo que más se escuchó fue la falta de comunicación. La persona que era como el jefe de cabina, que en realidad dirigía el tour y que no era el capitán, en ese momento dijo que habíamos chocado con un tempano. El rio Témpanos tenía mucho deshielo, por un momento pensamos que habíamos chocado con un tempano, pero en realidad quedamos encallados en la arena, sin posibilidad de movernos, eso alrededor de las 13 horas. Nos dieron la posibilidad de que teníamos que esperar que subiera la marea para poder movernos sin decirnos si íbamos a avanzar hacia la laguna o devolvernos. Ya como a las 14:30, 15 horas, empezó a mover los motores el catamarán”.
La falta de información a la hora se ocurrido el inconveniente se mantuvo durante bastante tiempo, aseguró la pasajera.
“Nunca el capitán nos dijo que estaba ocurriendo, nada, la gente se empezó a preocupar, porque todos salimos a la cubierta, mirábamos y se veían los bancos de arena. Una vez que se empezó a mover alrededor de las 15:30 horas, nos mencionan que íbamos a devolvernos por seguridad a Puerto Chacabuco, eso lo dice la persona que dirigía el tour. Nosotros salíamos a cubierta y veíamos que estábamos en una orilla de arena, empezó a darse vueltas el catamarán, sonaban horrible los motores con la idea de poder sacarnos de ahí. Cada 20 minutos la tripulación se daba una vuelta por el catamarán, para ver si había subido la marea y poder salir, hasta que finalmente pudimos salir del lugar”.
Una vez que la embarcación logra salir del lugar donde encalló, se dirigieron a un puerto próximo a la espera del personal de la Armada, para que la nave sea inspeccionada y se entreguen las indicaciones para poder o no continuar el viaje. “Recién en ese momento, por la presión de la gente, que el capitán nunca dijera que sucedió, cuál era la condición, sin presentarse en ninguna de las cabinas, habló y dijo que teníamos que esperar que dijera la Armada, que íbamos de vuelta hacia Puerto Chacabuco, que íbamos a ir un poco más lento de lo normal. Esperando en esa bahía llegó la Armada alrededor de las 7 de la tarde, nunca enviaron una nave menor que pudiera llevarse a la gente adulta mayor, los niños, había una señora embarazada, nunca se pensó en eso. Una vez que llego la Armada, se dio varias vueltas por el catamarán y dio a la autorización a las 21:30 para volver a Puerto Chacabuco”, comentó la pasajera.
El regreso del catamarán hacia Chacabuco, no habría estado exento de problemas, relata Gabriela Arancibia. “Lo hacíamos a una velocidad muy lenta y cada cierto tiempo, perdía como potencia el catamarán, nos íbamos a cero, empezaba a dar vueltas como que perdía la dirección, trataba de poner en marcha los motores de nuevo. Al final, no sé si era el jefe de capitán de puerto de la Armada, se subió al catamarán para explicarnos que podíamos regresar a Puerto Chacabuco, que la nave no implicaba un riesgo para la seguridad de los pasajeros, pero que lo íbamos a tener que hacer entre 10 y 14, 15 nudos a lo más, eso implicaba en que íbamos a llegar alrededor de las 4, 5 de la mañana. Que ellos nos iban a escolar hasta Puerto Chacabuco, además, quiso saber cuáles eran los casos de emergencia, pero en realidad para darles tranquilidad no porque los fueran a sacar y que si presentaba problemas, ellos nos iban a apoyar en cualquier tipo de evacuación. Nunca más escuchamos al capitán, nunca nos dijo nada más”.
Al transcurrir las horas, “la gente se empezó a preocupar porque habían varios niños pequeños, claro tenían comida, pero a esa hora ya no había agua en el baño, las mamás tuvieron que hacer dormir a los niños sin leche. No habían frazadas, los abuelitos se empezaron a descompensar, había una señora que le subió la presión y no había alguien capacitado para prestarle ayuda”, manifestó Gabriela.
Recién a las 06 de la mañana pudieron bajarse de la embarcación, pero el mayor reclamo fue la “falta de comunicación y no tener un plan de emergencia”, agregó la turista.
Señaló además que, al llegar a Chacabuco les ofrecieron alternativas de devolución de dinero, de reprogramar el viaje, transferir el tour, pero la gran mayoría de las personas se retiraron decepcionados con esta mala experiencia. De hecho, fueron muchos los pasajeros acordaron realizar una demanda colectiva en contra de la empresa propietaria del catamarán y de quienes estaban a cargo del tour.

COMUNICADO DE LA ARMADA
Se reportó que el Catamarán Aysén, había tocado fondo en el río témpanos (canal de acceso a la Laguna San Rafael). Tras lo anterior, se activó el Servicio de Búsqueda y Salvamento dependiente de la Gobernación Marítima de Aysén, con el envío al sector de la Lancha de Servicio General Aysén e Inspectores del área de Ingeniería para revisar la embarcación.
A las 1540 horas se estableció comunicación con la nave, donde su primer piloto indicó que esta se encontraba sin averías y que todos los pasajeros y tripulantes se encontraban sin novedades que reportar. Alrededor de las 2100 hrs, el Catamarán Aysén fue inspeccionado por el Inspector de Máquinas de la Comisión Local de Inspección de Naves, corroborando que la embarcación no presentaba averías y que podía continuar navegación hasta Puerto Chacabuco.
Como medida de seguridad, Lancha de Servicio General Aysén escoltó la nave hasta Puerto Chacabuco, dando protección a la dotación y sus pasajeros.