En la región de Aysén y particularmente en Puerto Aysén durante las últimas décadas se han registrado casos que parecieran no haber sido investigados como corresponde y donde principalmente las familias quedan con un dolor de por vida, al no saber que sucedió con sus seres queridos que fallecieron en extrañas circunstancias.
Puerto Aysen.- Esto queda de manifiesto al recordar el “caso Aysén”, investigación que la justicia habría indagado por algunos años, en torno a la dudosa muerte de doce jóvenes que se mezclaría con el narcotráfico, uniformados y personas de alta influencia que estarían involucradas en estos decesos que habrían sido forzados.
Rosa Flores, es la madre de Roberto Lagos Flores, un joven conscripto de quien nunca se habría conocido la causa real del fallecimiento y fue durante estos días que su progenitora recordó los 18 años del triste hallazgo sin vida de su único hijo.
“Se recordó un año más de muerte de Roberto y justo hicimos el recorrido junto a la procesión del Nazareno, porque gracias a él y su comunidad cristiana fue que se encontró a mi hijo. Como agrupación y mamá aprovechamos de recordar a Roberto y hacer una misa. Concurrió mucha gente, así es que, estuvimos muy acompañados con nuestra familia y la agrupación”.
“Es triste recordarlo y aun como mamá no tener justicia, es el dolor más grande, pero hay que dejárselo en las manos de Dios, no pierdo la fe y la esperanza de que alguien día, quienes mataron a mi hijo se arrepientan y hablen o que la justicia por fin haga su trabajo de verdad y en serio, para poder saber realmente que pasó con mi Roberto y el resto de los jóvenes del caso Aysén”, enfatizó Rosa Flores.