La juventud es la etapa de la vida más hermosa para una persona, puesto que en ella aparecen ilusiones, posibilidades y desafíos que pueden marcarla para el resto de sus días. La pandemia del Coronavirus o COVID-19 nos ha afectado de manera global en todas las latitudes de nuestro planeta, por lo que Chile y nuestra región no han quedado marginados de la amenaza del contagio.
Aysen.- Todos los años, miles de jóvenes chilenos con edades entre los 18 y 19 años, deben de acuerdo a la ley del Servicio Militar, ingresar por doce meses a las distintas ramas de la Fuerzas Armadas, para cumplir con servir al país siendo militar. Este año la experiencia de muchos jóvenes ha sido distinta, ya que producto de la pandemia y de la necesidad de apoyo que requiere la comunidad en distintos aspectos, los jóvenes soldados conscriptos han debido alargar su estadía en el Servicio Militar, para estar a disposición de Chile y su gente, con la única intención de ayudar a evitar el contagio del COVID-19.
El Regimiento N°8 “Chiloé”, ubicado en Puerto Aysén, cuenta con soldados provenientes de distintas localidades de la Región de Aysén, pero también de localidades como Rancagua, San Fernando y Lago Rapel, todos los cuales por estos días, han debido esforzarse al máximo, para enfrentar variadas misiones de apoyo a la comunidad y alrededores de Puerto Aysén, ayudando a toda la población a dar seguridad y tranquilidad para enfrentar con éxito la pandemia y evitar el contagio de los ciudadanos. Todas estas acciones, más el esfuerzo de otras entidades que no han descansado, han permitido que nuestra Región de Aysén sea la que tiene menos contagios y que por varios días las cifras no aumenten, dando la esperanza de que si somos disciplinados y cambiamos algunos de nuestros hábitos, podremos salvarnos de la amenaza del Coronavirus.
El Ejército se ha preocupado mucho por los jóvenes que se encuentran en sus cuarteles haciendo el Servicio Militar, por lo que al interior de las unidades militares se han tomado estrictas medidas sanitarias como el lavado permanente de manos con jabón, distanciamiento en todas sus actividades diarias en áreas comunes, uso de mascarillas y sanitización de dependencias y suelos, entre otras medidas. Para el Ejército de Chile, el activo más importante es su personal y especialmente los jóvenes que realizan el Servicio Militar año a año.
Algunos soldados del Regimiento N°8 “Chiloé” relatan su experiencia y envían un emotivo saludo a sus padres, tal como el Soldado Conscripto Rodrigo Badilla Flores, proveniente de la ciudad de Rancagua, que comenta…”he ayudado a la comunidad desempeñándome en Puerto Cisnes, allá estamos haciendo patrullajes y estamos en el puesto de control sanitario…quiero enviarle un saludo a mi madre, a Sandra Gutiérrez Flores que está en la Región de O’Higgins, quiero decirle que estoy bien, que acá nos cuidan siendo soldado, estamos súper bien, estamos tomando las medidas necesarias contra esto…te quiero…”.
El Cabo 2do. Conscripto Jairo Colicheo Morales, proveniente de San Fernando, comenta…”he estado ayudando en la localidad de La Junta, en controles nocturnos en la barrera sanitaria ayudando a evitar el contagio del virus…quiero enviarle un saludo a mi mamá, Lusmila Morales, yo estoy bien, acá me cuidan, se come bien, y que no se preocupe porque estoy bien acá…”.
Por último el Cabo 2do. Conscripto Brian Leyton Riquelme, proveniente de la localidad del Lago Rapel, comenta…”he estado desplegado en la localidad de Puerto Cisnes, en la barrera de contención de embarcaciones y terrestre a la entrada al sector, evitando que entren personas contagiadas con el virus…quiero enviarle un saludo a mi mamá, María Isabel Riquelme Caro, la extraño mucho, la quiero mucho y que no se preocupe porque acá estoy bien, tenemos un buen trato y nos cuidamos demasiado…”