Judith Rivera Daza, psicóloga y coordinadora del Programa Habilidades para la Vida (Etapa III) de la comuna de Aysén, comenta sobre los diversos efectos que puede generar en los adolescentes la “nueva normalidad” concebida en las diversas comunidades educativas. Esto a raíz, de la adopción de entornos virtuales para continuar los estudios de forma telemática durante la actual crisis sanitaria por covid-19 y que provocó que el desarrollo de las actividades formativas debiera enfrentar desafíos hasta ahora desconocidos para los procesos de aprendizaje y cuyos alcances en los jóvenes podría devenir en el tratamiento de diversas patologías de salud mental.

En los liceos donde se ejecuta este programa ¿Cuál es el primer diagnóstico que realizan ustedes como equipo?
Hemos detectado un aumento en la presencia de emociones negativas en los adolescentes tales como por ejemplo, el pánico, miedo, mucha frustración, ansiedad, angustia y en algunos casos incluso síntomas depresivos y psicosomáticos importantes a nivel corporal. Todo esto dentro de un contexto estrés el cual ha surgido producto de la crisis sanitaria que vivimos ante los diversos problemas psicosociales que han presentado los estudiantes y sus familias.

¿Es normal que sucedan este tipo de situaciones?
Tenemos que comprender que ante esta crisis sanitaria que estamos viviendo los estados emocionales negativos son comprensibles y esperables e incluso son necesarios para poder mantenernos atentos y alertas.

Respecto a las emociones negativas ¿Cuándo o cómo podemos identificar que es saludable?
Cuando nuestro organismo percibe niveles de estrés que son en baja cantidad, agudos, esto puede ser muy beneficioso en la medida que se produce la hormona del cortisol y ésta es muy útil, puesto que prepara al cerebro y a nuestro organismo para activarse ante un estado de alerta esto entiendo por un periodo que no pasa a las 8 – 9 horas.

¿Qué pasa si eso se excede o no existe un determinado control?
Por otro lado, cuando las reacciones emocionales negativas se vuelven intensas y prolongadas durante el tiempo se genera un estrés crónico como el que hoy en día ha surgido a raíz de esta acumulación de preocupaciones económicas y personales.

Entendiendo entonces esta situación ¿Cuáles serían las manifestaciones que podrían enfrentar los jóvenes bajo este escenario de estrés crónico?
El cortisol cuando se mantiene por periodos prolongados llega a enlentecer la capacidad de nuestro cerebro para establecer conexiones, lo que se traduce en dificultades para sostener la atención y concentración dificultando los procesos de aprendizaje. Además nuestro cerebro en este estado es propenso a generar alteraciones del estado de ánimo y trastornos de salud mental como: la ansiedad, depresión y cuadros psicosomáticos dentro de estos encontramos por ejemplo, el dolor de cabeza, dolor abdominal, alergias, tic nervioso.

¿Podría verse una disminución en el interés de estudiar?
Pueden haber 3 razones por las cual es esto suceda puede haber problemas económicos, familiares que se deben cubrir durante esta crisis, también puede ser por desinterés el estudiante o la falta de acceso a la red. Cualesquiera que sean las condiciones lo que se genera acá es un un cambio de intereses y de prioridades en la vida del adolescente puesto que existe un cuestionamiento respecto a la utilidad de estos conocimientos para la vida adulta.

Y cómo padres o apoderados ¿Qué hacemos? ¿Los retiramos del sistema para mejorar su salud?
Como adultos debemos preocuparnos y poner atención a los estados y cambios emocionales de nuestros hijos. El cerebro de un adolescente que se encuentra desesescolarizado tampoco va a lograr funcionar bien, debemos comprender que más allá del aprendizaje del contenido académico curricular que entrega el sistema educativo lo que se ejercita en esta etapa de la vida es el desarrollo cerebral y el desarrollo de las habilidades cognitivas. Debemos involucrarnos, no es recomendable retirarlos del sistema, lo recomendable es apoyarlos y ayudarlos a encontrar un punto de equilibrio que no afecte su salud mental.

Durante la adolescencia se produce una capacidad de analisis única en la vida y que se va perdiendo a medida que avanzan los años ¿Cómo se puede traducir esto a lo que vivimos hoy?
En que el día de mañana tendremos adultos concretos, centrados en el día a día, con deficiencias y dificultades para tomar decisiones y generar un proyecto de vida a largo plazo e incluso podemos encontrar alteraciones en el neuro desarrollo que van a conllevar daño orgánico como demencias, hay una baja conciencia del daño respecto a su propia salud mental.

¿Cuál es la recomendación que se le podría hacer en esta materia a los padres y apoderados?
Ante este escenario de experiencias emocionales como en la que hoy nos encontramos, los adolescentes requieren más que nunca adquirir recursos de afrontamiento socioemocionales que le permitan generar estrategias de autocontrol y autorregulación, ya que éstas son las que finalmente le van a permitir generar conciencia respecto a sus acciones y emociones, que en la vida adulta le van a permitir una estructura de vida centrada.

Finalmente, frente al incremento en la hormona del cortisol ¿Cuáles serán los tips recomendados para enfrentar esta situación en casa?

Una manera de disminuir la presencia de la hormona del cortisol cuando estamos muy estresados es realizando actividades de autocuidado personal: todo tipo de actividad que implique el desarrollo de habilidades, ya sean artísticas, musicales, deportivas, entre otras, nos permite explorar nuestras capacidades en beneficio del desarrollo cerebral. También implementar rutinas y hábitos, es decir, espacios de estudio, recreación, deportivos, familiares, de ocio, etc., ya que la estructura nos da seguridad para equivocarnos aprender y desarrollarnos como personas.
Si un adolescente deja de estudiar, debemos inculcar con mayor fuerza desde casa una estructura de vida que potencie el desarrollo de sus capacidades cerebrales en diversas áreas y no olvidar que los adultos con los que vive el adolescente son el principal ejemplo de vida para crear una estructura de vida basada en el amor y el respeto por uno mismo.