Con una profunda adecuación programatica debido al actual escenario de crisis sanitaria, el equipo del programa Habilidades para la Vida (HPV) de Junaeb que ejecuta la Ilustre Municipalidad de Aysén por medio de la Dirección de Educación (DEM) efecutó un positivo balance de las labores realizadas con los docentes y trabajadores del sistema educativo municipal con motivo de resguardar el cuidado físico y mental de estos ante los cambios generados al normal funcionamiento del calendario escolar 2020.

Ante esto, el titular de la Educación Municipal, Gonzalo Vargas Pizarro, destacó la labor efectuada por los profesionales del HPV y valoró la reformulación desarrollada por el equipo para lograr los objetivos acondicionados para el año en curso. En este sentido, el personero municipal explicó que las modalidades laborales adoptadas durante el teletrabajo pudieron haber afectado las rutinas previamente establecidas, por lo que, la realización de estas actividades para los asitentes a su juicio también sirvió como “vía de escape” a los bruscos cambios causados por contexto global.

Junto con detallar las actividades realizadas, Vargas Pizarro, mencionó que “lo realmente bonito de todo esto es la participación que tuvimos de los docentes y los equipos que verdareamente creyeron en este trabajo y tuvimos una alta convocatoria. Así es que, más que nada agradecer a todos su participación, el trabajo y que nos deja un desafío para el próximo año, de poder reinventarnos y hacer nuevas cosas, cosas novedosas tanto con los equipos docentes como también los estudiantes”.

En tanto, la psicologa Judith Rivera Daza, coordinadora del HPV en su Etapa III, comentó que en esta instancia de cierre del programa a las actividades de autocuidado realizadas durante el 2020 “como equipo nos encontramos muy contentos con los resultados obtenidos durante este periodo, ya que pese a que hemos debido modificar nuestra metodología de trabajo, innovando en una propuesta de intervención en el contexto covid que nos encontramos, hemos logrado generar espacios de autocuidado que más allá del área individual, han logrado abarcar los aspectos laborales y familiares de los profesionales con los que trabajamos”.

Finalmente, la profesional explicó que “durante este periodo hemos podido implementar talleres de telares, guateros con semillas terapéuticas, maceteros de arcilla, bordados, atrapa sueños y un taller de cocina entre otras actividades. Queremos agradecer la colaboración de los equipos de gestión y de convivencia escolar de los establecimientos que nos han apoyado durante todo el año en la logística de estas actividades, esperamos que el próximo año podamos continuar fortaleciendo el trabajo, asumiendo este desafío en beneficio de la salud mental de las comunidades”, sentenció Rivera Daza.