Poco más de un año de vida tiene la escuela hospitalaria “Juntos Forjando el Mañana”. Iniciativa pionera en la región de Aysén, dependiente de la Dirección de Educación Municipal de Aysén y cuyo objetivo es responder a las necesidades educativas de los estudiantes de la comuna, garantizar la continuidad de sus estudios y su posterior reincorporación a su escuela de origen, evitando así, su marginación del sistema de educación formal.

La escuela hospitalaria aysenina -gestionada mediante un proyecto presentado al ministerio de Educación y cuya resolución corresponde al 18 de junio de 2020-, busca entregar una oportunidad concreta de dar continuidad a los estudios “atendiendo de manera personalizada a todo niño o estudiante que lo requiera. Apuntamos a estudiantes con necesidades médicas, que no puedan acudir hasta los establecimientos educacionales. Esa es la principal necesidad que abarcamos”, explicó Pamela Olivares, directora de la iniciativa.
La profesional agregó que “tenemos profesores que van al hogar de los niños y, además, tenemos el aula ubicada en dependencias del Centro de Salud Familiar de Aysén. Abarcamos estudiantes entre los niveles de prekínder hasta cuarto medio, también escuelas especiales y para ser parte de la escuelita lo que requerimos es una licencia certificada por un médico, por 15 días y/o más”.

De esta manera, aquellos padres y apoderados que se encuentren en esta situación en que su hijo o pupilo deba dejar de asistir a clases y que no tenga la alternativa de modalidad online, ya sea por patologías o tratamientos, puede considerar esta opción, cuya ejecución se realiza de forma transversal considerando a estudiantes de la educación municipal, así como aquellos que no lo son. “La idea es que este proyecto se pueda extender a toda la comuna, no sólo estudiantes municipalizados, sino de escuelas particulares subvencionados, particulares, que sea utilizado por todos quienes así lo requieren”, señaló Olivares Olivares, quien además agradeció el apoyo del recinto hospitalario al facilitar sus dependencias para utilizarla como aula.

“Jorge viene contento a su escuelita”
Quien ha sido parte de este proyecto desde sus inicios ha sido Jorge Azócar Zúñiga, estudiante de 10 años quien, si bien forma parte de la escuela Aysén, dado su estado de salud, se hacía necesario ver la existencia de otra forma que le permitiese dar continuidad a sus estudios, aún cuando por periodos debiera dejar de ir hasta el establecimiento. Fue así que sus padres conocieron la escuela hospitalaria, siendo Jorgito -como cariñosamente le llaman-, uno de los primeros alumnos de esta iniciativa.

“Jorge tiene un total de seis patologías, así que no ha sido fácil. Con la escuela hospitalaria mi experiencia como apoderada y familia que viene detrás de mí, ha sido super buena. El apoyo, sobre todo. Las tías son super preocupadas, si no podemos venir están llamando y eso demuestra que hay afecto. El avance que ha tenido Jorgito ha sido muy grande. Él viene contento a su escuelita, esa es una señal de que le gusta estar aquí. Así que estamos muy agradecidos con la tía Pamela, la tía Cecilia que fueron quienes iniciaron con él, también de la tía Cami, la tía Daniela, la tía Vale”, manifestó la mamá de Jorge, Yohana Zúñiga.

Las atenciones educacionales son personalizadas, dependiendo de la situación específica de cada estudiante. Así, en base a aspectos como son estado de salud, curso, entre otros, conjuntamente a la familia se determina modalidad y periodicidad, que en el caso de Jorge es tres veces a la semana -lunes, martes y jueves-, en que el contenido apunta a las asignaturas de matemáticas, lenguaje, ciencias e historia.

“Le hago un llamado a la comunidad, a los padres, apoderados, a las familias que tengan un niño con enfermedades graves o patologías graves, quienes muchas veces se sienten preocupados o acomplejados por no poder enviarlos a la escuela, muchas veces las licencias son largas, a acercarse al DEM porque ahí le van a explicar qué es lo que significa la escuela hospitalaria, y qué enseñanza les entregan a los niños”, indicó la apoderada de Jorge.

“La educación es buena, a los niños les entregan material educativo que es super bueno para ellos. El espacio si bien es reducido, pero claro, este proyecto está recién empezando, así que confiamos en que pueda ampliar, pero de todas maneras es bueno porque está en dependencias del hospital. Llamo nuevamente, a quienes lo necesiten, para que se acerque a conocer la escuela hospitalaria, que es un excelente método de aprendizaje sobre todo para los más pequeños y donde lo que sobra es el cariño”, finalizó.