¿Sabías que la temperatura del cuerpo baja mientras dormimos? Esto pasa porque el cuerpo entra en estado de reposo y se ajusta a la temperatura ambiente. Por esa razón durante el invierno, necesitamos una frazada bien cálida para dormir tranquilos toda la noche.

Un buen descanso es esencial para recuperar energía, renovarse. Con lo cual, la frazada no solo te mantendrá abrigado. Tiene que aportar confort, es decir, lo que se necesita para tener dulces sueños.

También debe saber que existen todo tipo de frazadas y mantas. Sólo que en esta oportunidad, vamos a identificar cuáles son las mejores candidatas para hacer frente a las temperaturas bajas.

De qué pueden estar hechas las frazadas

Tal vez han leído en una etiqueta “frazada sherpa” o  “frazadas de polar”, ¿qué significa esto? En el mundo del textil se usan una gran infinidad de tejidos. Unos provienen de fibras naturales, otros son 100% sintéticos e incluso hay mezcla de ambos.

Eligen uno u otro según la prenda o pieza que se va a crear, y en el caso de las frazadas las más comunes son las siguientes.

  • Sherpa: es un tejido hecho con poliéster. Se caracteriza por ser liviano y tener una gran capacidad térmica. Razón por la cual es de los más elegidos para la fabricación de frazadas.
  • Polar: intenta o asemeja la lana, pero al igual que la anterior es un tejido sintético hecho a base de poliéster. Es perfecto para el frío por su calidez, es suave y se seca fácilmente.
  • Lana: fibra natural de origen animal. Destaca por el calor que emana, ser transpirable y absorber la humedad.
  • Pluma: las frazadas de plumas suelen tener un poco de algodón. Son ideales para los días más fríos del invierno, generan tanto calor que hasta te pueden hacer sudar.
  • Algodón: una excelente alternativa para las personas alérgicas. Además, se sienten muy bien al tacto dado la suavidad del material.
  • Cashmere: este textil es uno de los más exclusivos del mundo por su escasez. Destaca por la suavidad, durabilidad y ser súper cálida.

Conoce las medidas de tu cama

Un criterio básico al momento de elegir una frazada o sábanas, es saber exactamente cuál es el tamaño de la cama. Tener presente este dato, es más efectivo ya que no siempre la etiqueta te dirá si se trata de una “frazadas king”, una “frazadas 2 plazas” o una “frazadas 1.5 plazas”.

Para que tengan una idea más clara, las camas por lo general suelen tener las siguientes dimensiones:

  • Individual: pueden tener entre 90 cm a 105 cm.
  • Camas de 2 plazas, dobles o también conocidas como matrimoniales, miden 135 cm aproximadamente.
  • De 150 cm a 160 cm es el tamaño llamado Queen. Mientras que el King alcanza los 180 cm.

Qué tener en cuenta al elegir una frazada

El diseño

Después de descartar todos los aspectos técnicos, por decirlo de algún modo, llega la parte más divertida de la compra. Elegir el modelo y/o diseño de frazada que más te guste.

Hasta se podría decir que este es uno de los factores más importantes. No exageramos para nada, o cuántas veces no has preferido seguir viendo más tiendas hasta encontrar el color o estampado de tus sueños aunque tengas en tus manos la frazada más cálida del mundo.

Función

No todas las frazadas están hechas o pensadas para dormir. También tienes modelos más decorativos para colocar en el sofá o un sillón, que te ayudarán a darle calidez al hogar.

Y otras veces, necesitamos tener un par de frazadas ligeras, que sean fáciles de trasladar para viajes o tener un par extra para recibir visitas.  Casos en los que el diseño capaz no es tan importante sino más bien el material.

En resumen, elegir un material que sea capaz de aportar calor, controlar la humedad, suave, de las medidas correctas según tu cama y el color que más te guste. Será la mejor frazada para el invierno.