Como un sueño cumplido calificó el presidente de la Comisión de Infancia del Senado, Patricio Walker, la promulgación de la ley que crea la Defensoría de los Derechos de la Niñez, iniciativa que fue impulsada por el parlamentario y que será una entidad autónoma que no dependerá del gobierno de turno.

Según el senador DC, “esto tiene una importancia tremenda, porque hemos visto tantas vulneraciones a los derechos de los niños, abusos sexuales y maltratos, y todos sabemos que la institucionalidad no dio abasto. Vamos a tener un órgano autónomo, que no va a tener que rendirle cuentas al gobierno de turno. Esto le da la libertad suficiente para poner el dedo en la llaga y ser un pepe grillo para denunciar la vulneración de los derechos de los niños”.

“También va a poder ingresar a los hogares y a las verdaderas cárceles de menores, que son horrorosas, para ver cuándo y cómo se vulneran los derechos de los niños. Además, va  a poder presentar acciones penales cuando haya delitos graves, como trata de menores, red de explotación sexual comercial infantil o redes de pornografía infantil”, aseguró.

El legislador indicó que “esto es un sueño cumplido. Desde que llegué al parlamento he presentado 75 proyectos de ley. Cuando presentamos el Defensor del Niño, siempre nos decían que era una buena iniciativa, pero nadie nos daba patrocinio. La presidenta Bachelet nos patrocinó este proyecto, logramos un acuerdo y hoy vamos a tener un defensor del niño que será la voz de los sin voz, de los que no votan, de los que no protestan y no marchan. Ahora su voz se va a escuchar fuerte y clara a través del Defensor del Niño”.

Finalmente, Walker declaró que  “el Defensor  tendrá la autonomía suficiente para poder cumplir con su misión, durará cinco años y sólo podrá ser destituido por la corte suprema. Va a haber un concurso público, abierto, transparente. Los postulantes van a tener que demostrar haber trabajado más de diez años en temas de Derechos Humanos  o en temas de infancia. Este no es un cargo en que se pueda hacer cuoteo político, sería una falta de respeto para los niños”.