Santiago.- Aún siguen los coletazos producto del rechazo por parte del Senado al informe de la Comisión Mixta de la Cámara que impulsaba la rebaja de la velocidad máxima de 60 a 50 km/h en zonas urbanas, en el marco del proyecto de Ley de Convivencia Vial, iniciativa que vuelve a su Cámara de origen para posteriormente ser promulgada como Ley por el Presidente de la República.

Esta vez fue el Presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, el alcalde de La Granja, Felipe Delpin, quien señaló que: “Aprobar la Ley de Convivencia Vial sin la rebaja de la velocidad urbana es un error, porque se rechaza el corazón del proyecto”.

En este sentido, Delpin hizo un llamado a los parlamentarios a analizar esta situación: “Le pediría a los parlamentarios que revisen cuál es la velocidad límite en la ciudad de Santiago. La verdad es que cuando se va por una autopista, o una gran avenida, obviamente se puede ir a 60 km/h, si es que se respeta esa velocidad. Sin embargo, en los barrios o en las comunas, donde las calles no son tan amplias el límite de velocidad máximo de 60 km/h muchas veces no se respeta, lo que puede generar accidentes muchas veces con consecuencias fatales”.

El Presidente de la AChM señaló que este tema es de suma importancia considerando el creciente número de accidentes que se registran en el país cada año: “por lo tanto, es importante discutir con responsabilidad la idea de bajar el límite de velocidad a 50 km/h, por lo que se tendrá que estudiar y debatir si es lo mejor para la ciudadanía”.

“Chile es el país de la OCDE con mayor cantidad de fallecidos por siniestros viales en relación al total de su población, y es el único país con una velocidad urbana tan alta, por eso es necesario rediscutir este punto, ya que lo que está en juego son vidas humanas”, agregó Delpin.

El Proyecto de Ley ha sido impulsado por la Red Nacional de Convivencia Vial, un esfuerzo ciudadano donde más de 100 organizaciones, fundaciones, universidades y especialista en temas viales y urbanos.

ENTRADA DIFERIDA

“Cuando en un país ingresan más de 300 mil vehículos al año, se nos producen en la mayoría de las ciudades una cantidad importante de atochamientos, por lo tanto, podría ser una buena medida, la implementación de una entrada diferida, ya sea a los trabajos o también a los colegios. Esta medida podría ayudar a mejorar el flujo vehicular y descongestionaría el número de automóviles en las calles en la denominada hora punta”, señaló el Presidente de la AChM.