El Presidente Sebastián Piñera realizó una cadena nacional para presentar el Plan Elige Vivir Sin Drogas. A continuación, el discurso emitido por el Mandatario desde el Palacio de La Moneda:
________________________________________
Queridas chilenas y chilenos, muy buenas noches.

Esta noche quiero hablarles a todos mis compatriotas, pero en forma muy especial, a los padres y madres, a los profesores y a nuestros niños y jóvenes.

Les hablo no solamente como Presidente de todos los chilenos, también les hablo como padre y abuelo, condición que sé comparto con muchos de ustedes.

Y hoy queremos también compartir con ustedes nuestra profunda preocupación por el grave incremento en el consumo de drogas de nuestros niños, niñas y adolescentes, y también por el inicio de su consumo cada vez a más temprana edad.

Nuestros niños y adolescentes ocupan hoy un triste y destructivo primer lugar entre todos los países de América, en el consumo de marihuana, cocaína, pasta base y tranquilizantes sin receta médica, superando incluso el consumo de los adultos, lo cual, sin duda, constituye una verdadera y peligrosa epidemia.

Ello seguramente está asociado a que durante los últimos años se han ido generalizando las falsas creencias de que el consumo de marihuana y otras drogas no dañan la salud, ni las capacidades físicas, emocionales o intelectuales de nuestros niños y adolescentes.

Pero la verdad es muy distinta y es mucho más amarga. Como lo han ratificado una y otra vez todas las sociedades médicas y científicas, la droga mata. La droga destruye vidas, familias y sueños. La droga causa dolor y sufrimiento, y no sólo al que la consume, y muy especialmente si se transforma en adicto, sino que también a toda su familia y a todos sus seres queridos. La droga nos arrebata nuestra libertad, nuestra voluntad y nuestra felicidad. Nos limita la capacidad de sentir, de amar, de razonar, de memorizar, de estudiar, de trabajar y también de relacionarnos sanamente con nuestras familias y nuestros seres queridos, y también con la sociedad. En último término, nos quita nuestra capacidad de ser libres, de desarrollar nuestros talentos, de realizarnos como personas y de buscar la felicidad. En síntesis, nos transforma en verdaderos esclavos y dependientes de ella.

Por todas estas razones, y muchas más, como la estrecha relación que existe entre las drogas y la delincuencia, llegó el tiempo de tomar el toro por las astas, y decirle fuerte y claro no a la droga.

Nuestro Gobierno, además de combatir con fuerza y voluntad, el narcotráfico, el microtráfico y también de fortalecer los esfuerzos para rehabilitar a aquellos que ya han caído en las garras de la droga, implementará, a partir de ahora, y con mucha decisión y fuerza, el Plan Elige Vivir Sin Drogas, cuyo principal objetivo es prevenir el consumo de drogas por parte de nuestros niños, niñas y adolescentes.

Algunos creen que ésta es una batalla perdida y están dispuestos a rendirse. Pero este Presidente y nuestro Gobierno, al igual que la inmensa mayoría de los padres y madres de Chile, jamás nos rendiremos frente a este maligno y destructivo enemigo. Todo lo contrario, lo vamos a combatir con todos los instrumentos de nuestra democracia y nuestro Estado de Derecho, en cada hogar, escuela, calle, plaza y rincón de Chile. “En tierra, cielo y mar” como dijo, un día, Winston Churchill.

Queridos compatriotas, queridos padres:

Sabemos que el poder seductor de la droga está en el placer momentáneo y efímero que provoca, y que pronto se transforma en una adicción insaciable y en dolor y sufrimiento para todos. Por eso, a ese poder seductor le vamos a oponer el poder de los padres y de las madres, el poder de las familias, las escuelas, la sociedad, el poder del Gobierno, y también el poder de la verdad indesmentible del inmenso daño que la droga provoca.

El Plan Elige Vivir sin Drogas, se inspira en el exitoso Plan Planet Youth, desarrollado en Islandia, y que ya se ha implementado en más 22 países. Este plan recoge el aporte de las Sociedades Médicas y Científicas Chilenas e incorpora la experiencia de la sociedad civil, de los municipios y también del propio Gobierno.

El Plan Elige Vivir sin Drogas se enfoca en prevenir el consumo de drogas en niños, niñas y adolescentes, sobre la base de un diagnóstico profundo y preciso de cada comunidad escolar y también sobre el diseño de una estrategia especial y apropiada para cada una de esas comunidades escolares.

Este plan se basa en cuatro pilares fundamentales:

Primero, en las familias, entregándoles herramientas e instrumentos eficaces para cuidar y proteger mejor a nuestros niños;

Segundo, en la escuela, a través de programas preventivos que involucrarán a alumnos, padres y profesores, cuya participación y compromiso es fundamental;

Tercero, a través de una mejor oferta pública y de la sociedad civil para que nuestros niños y adolescentes tengan más y mejores oportunidades deportivas, culturales, recreativas y comunitarias a las cuales poder dedicar su tiempo libre;

Y cuarto, potenciando los liderazgos sanos y positivos de familiares, de compañeros de escuela, de amigos o de quien pueda cumplir esa labor.

Queridos compatriotas:

Cuando era candidato, visité a una madre que tenía cuatro hijos y que vivía en un barrio muy vulnerable y totalmente controlado por la droga. Ella me llevó a su departamento en el cuarto piso de un block, me acercó a la ventana y me mostró a dos de sus hijos, y me dijo: “A ellos ya los perdí y para siempre. Están totalmente capturados por las bandas de narcotraficantes y también por sus propias adicciones. Yo sólo vivo -me dijo- para que mis dos hijos menores se salven de esta tragedia”. Y agregó: “cuando un niño se enamora de algo, de un deporte, de un instrumento musical o de una causa, ese niño se salva”. Esas palabras quedaron grabadas, y para siempre, en mi memoria y conciencia.

Estoy absolutamente convencido que, para salvar a nuestros niños y adolescentes de las drogas, tenemos que demostrarles que hay un camino mejor y que ese camino es posible.

Y para eso, necesitamos una fuerte alianza estratégica entre la familia, los padres, la escuela, los profesores y el Gobierno.

Queridos padres y madres:

Junto a Cecilia, esta noche, les queremos pedir encarecidamente que conversen con cariño, franqueza y sensibilidad con sus hijos. Que les dediquen un tiempo todos los días para saber qué sienten, qué hacen, dónde van, quiénes son sus amigos, qué intereses los atraen. Y para que los puedan guiar y orientar por los caminos sanos y felices de la vida, y apartarlos de los tristes y destructivos caminos de la droga. Esto es lo más importante que queremos pedirles, a ustedes, padres y madres de Chile, esta noche, junto a mi mujer Cecilia.

Sabemos cuánto quieren ustedes a sus hijos, sabemos que van a hacer todo lo que sea necesario y posible, todos los esfuerzos y todos los sacrificios para darles a sus propios hijos una vida más sana, más plena y más feliz.

Estamos juntos en esta noble y necesaria cruzada por nuestros hijos y por nuestros nietos, y necesitamos, tanto como el aire que respiramos, su valioso e insustituible aporte y compromiso. Sabemos que podemos contar con ustedes, igual como ustedes saben que pueden también contar con nosotros.

Reciban un abrazo con mucha esperanza y con mucho cariño.
Que Dios nos ayude en esta gran cruzada.

Muchas gracias y buenas noches.