Punta Arenas.- En el marco del Día de la Espiritualidad de las Fuerzas Armadas, enmarcadas en la festividad de Nuestra Señora del Carmen, los diferentes servicios religiosos castrenses y de la Policía de Investigaciones realizaron un acto litúrgico en la Comandancia en Jefe de la Tercera Zona Naval.

De esta manera, resguardando los protocolos recomendados por la autoridad sanitaria, se realizó una breve liturgia y posterior bendición de los presentes, recordando la importancia de la festividad que es un punto de encuentro en torno a los valores y principios espirituales, los cuales han guiado a los miembros de las Fuerzas Armadas y de Orden en varios episodios de nuestra historia.

De esta manera se realizó un breve repaso histórico en torno a la festividad, comenzando con los antecedentes del 5 de enero de 1817, cuando el General José de San Martín junto al General Bernardo O’Higgins eligen a la Virgen del Carmen como su Patrona, jurándole fidelidad todos los oficiales y la tropa. Así, los patriotas, llenos de coraje invocaron a su Patrona en la travesía de Los Andes y en la Batalla de Chacabuco, logrando la victoria el 12 de febrero de 1817.

El Capellán de la Tercera Zona Naval, Capitán de Fragata Juan Carlos Molina, mencionó que “la fe no hace las cosas más fáciles pero las hace posible, y es por eso que el plan de salvación de Dios se hizo posible gracias a la Virgen María, a ella la honramos y veneramos bajo la abvocación del Carmen, como Reina de nuestra Patria y generala de nuestras Fuerzas Armadas y de Carabineros de Chile. Les invito a rezar juntos invocando a la Madre de Dios para que ella cuide a cada uno de los ciudadanos de nuestra Patria, nos proteja de todo peligro y nos ayude en el encuentro de su amado hijo Jesús, juntos la honramos por ser ella la Estrella de los Mares, la Estrella de Chile”.

Es de esta forma se generó una instancia que fue un punto de encuentro y reflexión, en donde se recordó parte importante de nuestra historia, así como los principios de profundo sentido de Patriotismo y entrega que comienzan desde la convicción espiritual de cada uno de los miembros de la institución, los cuales sirven por el bien de Chile y sus altos destinos.