Osorno.- En el contexto de contingencia y restricciones en los controles terrestres, aéreos y marítimos debido a los efectos de la pandemia provocada por el Covid-19 y las inclemencias del tiempo habituales del invierno, el trabajo que se ha desarrollado en el Paso Fronterizo Cardenal Samoré ha sido muy importante para el flujo de comercio exterior en la zona sur del país.

Entre el 1° de enero y el 31 de julio por este importante control ubicado en la Provincia de Osorno, de la Región de Los Lagos, se movilizaron 72.826 toneladas de carga de que entró al país, es decir, un 3,6% más que el mismo período del año 2019. Mientras que de salida se registraron 130.952 toneladas, equivalente a un 8% menos respecto al mismo período del año pasado.

En cuanto al flujo de camiones, de acuerdo al reporte del Departamento de Estudios de Aduanas, desde enero a julio por el paso fronterizo Cardenal Samoré ingresaron 6.601 vehículos de carga y salieron 9.626.

El Administrador de la Aduana de Osorno, Andrés Barrientos y bajo cuya jurisdicción está este control fronterizo terrestre, explicó que “durante los últimos meses pasos fronterizos como Pino Hachado, en la Araucanía, o Pehuenche, en el Maule, debieron cerrar especialmente por la caída de nieve, por lo que en Samoré los funcionarios osorninos absorbieron la fiscalización de esos flujos de carga, colaborando a la mantención de la cadena logística en la macro zona sur de Chile”.

Durante el mes de julio el flujo de vehículos de carga nacional que ingresaron al país por este paso fue de 719, con 9.385.631 kilos de carga. Los camiones extranjeros fueron 185, con 3.940.168 kilos. En tanto, de salida los camiones nacionales fueron 1.033, con 15.387.212 de kilos, y los extranjeros fueron 221 transportando 987.163 kilos de diversas mercancías y productos.

La labor desarrollada en el Paso Fronterizo Cardenal Samoré está en el contexto de las medidas de contingencia adoptadas por el Servicio Nacional de Aduanas en conjunto con la Subsecretaría de Hacienda desde febrero del 2020, lo que ha permitido generar herramientas y formas de trabajo para proteger la salud de los funcionarios, sus familias y los usuarios, sin dejar de fiscalizar y facilitar el comercio exterior.