Luego de más de dos años de tramitación en el Congreso, se aprobó la primera Ley de Eficiencia Energética de Chile. De esta forma, se promueve el uso racional y eficiente de los recursos energéticos para contribuir a mejorar la productividad, la competitividad económica y la calidad de vida de las personas, y reducir las emisiones de contaminante.

“De aplicarse adecuadamente las medidas contempladas en la ley al 2030, tendremos una reducción de intensidad energética del 10%, un ahorro acumulado de US$15.200 millones y una reducción de 28,6 millones Ton CO2. Esto equivale a evitar el recorrido anual de 15,8 millones de vehículos livianos o a la absorción anual de 1,8 millones de hectáreas de bosque nativo”, sostuvo el biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet.

En concordancia con lo anterior, Jobet explicó que, “por ejemplo, las viviendas nuevas tendrán una etiqueta de eficiencia energética, como las de los refrigeradores, informando los gastos energéticos de la edificación. Esto permitirá a las personas tener mejor información al momento de arrendar o comprar viviendas. Además, y con la finalidad de promover un uso más eficiente y limpio de la energía en transporte, entrega las facultades para establecer estándares de eficiencia energética para los vehículos. Esto permitirá tener ciudades más limpias, silenciosas y con una mejor calidad de vida”.

Por su parte, el Seremi de Energía de Aysén, Juan Luis Amenábar, destacó que “para nuestra región es una gran noticia, ya que viene a reforzar todo el trabajo que realizamos educando a la comunidad en el buen uso de los recursos existentes. Esta nueva Ley abarca prácticamente todos los consumos energéticos: transporte, industria y minería, sector residencial, público y comercial, lo que nos permite avanzar en el área de la sostenibilidad de manera integral, mejorando la calidad de vida de las personas”.

En cuanto a los pasos siguientes a esta aprobación de la Ley, el Ministerio de Energía elaborará un Plan Nacional de Eficiencia Energética cada 5 años, estableciéndose que el primero deberá contemplar una meta de reducción de intensidad energética de al menos un 10% al 2030 con respecto al año 2019. Abarcará la eficiencia energética residencial, estándares mínimos y etiquetado de artefactos, eficiencia energética en la edificación y el transporte, ciudades inteligentes, sectores productivos, educación y capacitación. Además, incluirá́ procesos participativos y será́ sometido al Consejo de Ministros para la Sustentabilidad.

Otro gran aspecto a destacar de esta normativa es que declara al hidrógeno, expresamente, como combustible y entrega atribuciones del Ministerio de Energía para normarlo y darle tratamiento de recurso energético. Sin duda, la primera Ley de Eficiencia Energética en Chile generará un gran cambio positivo en el país con las diferentes aristas que abarca, todos los detalles y alcances se pueden encontrar en el sitio web www.energia.gob.cl