El SERNAC presentó una demanda colectiva contra Solventa (tarjeta de crédito de Cruz Verde), tras detectar a través de una fiscalización, que esta empresa financiera cometió una serie de infracciones a la Ley del Consumidor al realizar gestiones de cobranza extrajudiciales a personas que se encuentran morosas.

El objetivo de esta acción legal es que todos los consumidores que han sido afectados por estas infracciones sean adecuadamente compensados y, además, que la empresa sea condenada al máximo de las multas que establece la Ley.

Tras una completa fiscalización al mercado financiero con foco en las prácticas de cobranza, el SERNAC detectó que la empresa Solventa estaba cometiendo una serie de infracciones. Entre ellas, hostigamiento a los deudores durante el proceso de cobranza extrajudicial a través de contactos reiterados, informar de las deudas a terceras personas y efectuar cobros por gastos de cobranza improcedentes.

Asimismo, con el fin de presionar y amenazar, la empresa informaba a los deudores de las eventuales consecuencias que debería afrontar al estar en los registros de morosos y también sobre eventuales procedimientos judiciales que tendría que asumir, pese a que aún no se habían iniciado.

También aplicaba cobros indebidos por concepto de cobranzas a los consumidores en mora, por ejemplo, por gestiones realizadas durante los primeros 20 días de atraso o morosidad, las que, según la Ley, no corresponden ya que son a cargo de la empresa. Por otro lado, se detectó que no realizaba para todos sus clientes una gestión útil de cobranza dentro de los primeros 15 días, tal como lo exige la normativa.

Por otra parte, SERNAC detectó que los gastos de cobranza aplicados a los deudores morosos no estaban debidamente calculados, según los parámetros que establece la Ley.

Finalmente, el SERNAC reveló que Solventa mantenía en el “Contrato de Afiliación al Sistema Tarjeta de Crédito Cruz Verde y Apertura de Línea de Crédito”, una serie de cláusulas abusivas que afectaban los derechos de los consumidores.

El Director Nacional del SERNAC, Lucas Del Villar, explicó que esta demanda colectiva busca reafirmar un derecho básico de los consumidores como es el respeto y dignidad, aunque tengan deudas sin pagar. “Nadie tiene deudas por gusto y la pandemia ha agudizado esa situación. Una empresa que hostiga, amenaza e informa a terceros de la deuda, no sólo infringe la Ley, sino, además, profundiza la angustia, y la situación del deudor y su familia”.

En Chile existen más de 4 millones de personas morosas, lo que equivale a un 34% de los ciudadanos mayores de 18 años.

También el SERNAC registró un aumento de reclamos por cobranzas abusivas. Sólo el año pasado se recibieron cerca de 21 mil casos, y en lo que va de este 2021 ya suman alrededor de 10.500, principalmente por hostigamiento, cobrar deudas que no corresponden o acciones que afectan la estabilidad laboral o tranquilidad del deudor como informar la deuda a terceros.

La autoridad reafirma que, aunque los consumidores estén morosos, no pierden sus derechos, e incluso, se han reforzado con reformas recientes a la Ley que establecen un límite al número de comunicaciones de cobranza.

Esta nueva Ley prohíbe que las empresas de cobranzas acosen a los consumidores, pues establece que sólo pueden realizar dos contactos efectivos a la semana separados por al menos dos días, por ejemplo, el lunes y jueves, martes y viernes.

La empresa arriesga multas que pueden llegar hasta 1.500 UTM, sin perjuicio de las circunstancias agravantes que resulten aplicables por parte del tribunal.

Algunos casos:

● “Tengo una deuda con tarjeta Cruz Verde y me han estado llamando más de 6 veces al día para cobrarme, lo que considero un hostigamiento. He reclamado a la empresa por esta situación, sin tener una respuesta positiva”.

● “Tengo una deuda morosa con dicha tarjeta, pero he llegado a recibir más de 30 llamados diariamente. Lo peor de todo esto es que últimamente están llamando a mi padre, siendo que en ningún momento he dado su número de teléfono y él no vive conmigo”.

● “Hoy, 24 de febrero me ha llamado un familiar muy molesto ya que la empresa indicada no deja de acosarla con múltiples llamadas preguntando por mí e informando que tengo una deuda por más de 1 millón de pesos. Estuve leyendo y me enteré que esto está prohibido por ley, más por una deuda de más de 10 años. Peor aun llamando insistentemente a mi familiar que tiene problemas de salud y ¡con quien tengo cero contacto! Encuentro insólito que llamen a un número, que por lo demás es privado y que yo jamás he informado. Esta empresa llama día a día; mi familiar le informo que yo no vivo ahí y ese número no corresponde y peor que le digan el monto de mi deuda”.