Hoy las chilenas y chilenos hemos tenido unas elecciones limpias, pacíficas y transparentes y hemos honrado, una vez más, nuestra hermosa tradición democrática.

Quiero agradecer a los casi 7 millones de compatriotas que concurrieron hoy a votar porque si bien el voto es voluntario, votar es una buena forma de mostrar nuestro compromiso y amor por Chile. Y, además, porque todos los votos cuentan y todas las voces importan.

Quiero agradecer, también, a todos los candidatos, a los que hoy resultaron elegidos y, también, a los que hoy no lo lograron. Todos los futuros senadores, diputados y consejeros regionales elegidos hoy han asumido un enorme compromiso con Chile y con los chilenos. Sabemos, hemos enfrentado tiempos de grandes adversidades que han significado dolores, sacrificios, pero, también, han exigido y han mostrado lo mejor de cada uno de nosotros.

A partir del 11 de marzo del próximo año las nuevas autoridades que elegimos hoy deberán asumir sus funciones, sus responsabilidades y cumplir sus compromisos con las chilenas y chilenos.

El domingo 19 de diciembre los ciudadanos y ciudadanas elegiremos al futuro Presidente de Chile. Quiero felicitar muy sinceramente a José Antonio Kast y a Gabriel Boric por haber triunfado en esta primera vuelta lo que significa que, en poco menos de un mes, deberán enfrentar la elección definitiva.

Quiero pedirles sentidamente a José Antonio Kast y a Gabriel Boric, desde el fondo del alma y con mi experiencia como Presidente de Chile, que busquen siempre los caminos de la paz y no de la violencia, los caminos de la unidad y no de la división, los caminos del diálogo y no la descalificación, los caminos de la responsabilidad y no del populismo, los caminos de la verdad y no de los engaños, los caminos de la moderación y no de la polarización.

El futuro Presidente de Chile y su Gobierno deberán enfrentar enormes y exigentes desafíos, algunos de naturaleza mundial y otros de carácter nacional como la lucha contra el cambio climático, el combate a la pandemia del coronavirus, continuar con la vacunación masiva, proteger la seguridad de los ciudadanos, crear buenos empleos y atender y acompañar las necesidades y los sueños de las familias chilenas. Para lograrlo, el futuro Presidente y Gobierno van a necesitar el aporte y la colaboración de todos los chilenos.

Sabemos que Chile necesita cambios, pero cambios con libertad, en paz y con justicia, cambios con responsabilidad y en orden, cambios con voluntad de diálogo, colaboración y búsqueda de acuerdos porque, a pesar de todas nuestras diferencias, nunca, nunca debemos olvidar que nos une nuestro amor por Chile, nuestro compromiso por construir todos juntos un buen país, un buen país para todos, una buena Patria, esa Patria grande y buena donde todos podamos buscar nuestros proyectos, cumplir nuestros sueños, donde todos puedan nacer, crecer, educarse, trabajar, formar familia y envejecer y buscar, junto a nuestros seres queridos, la felicidad.

Ésa es la gran misión de nuestra generación que hoy pasa la antorcha a nueva generación que deberá utilizarla con prudencia, con fortaleza y con sabiduría para poder alumbrar con esa antorcha los caminos del futuro de nuestro país.