Carabineros de la Primera Comisaría de Coyhaique y la Segunda Comisaría de Puerto Aysén recibieron una capacitación por parte de la Unidad Regional de Atención a Víctimas y Testigos (Uravit) de la Fiscalía, la cual está orientada a fortalecer el trabajo oportuno en favor de las víctimas de delitos y violencia de género.

El General José Riquelme Herrera, Jefe de la XI Zona Aysén, indicó que se trata de una capacitación de la mayor importancia para el ejercicio de la función policial.

“Debemos desprendernos de las situaciones personales en pos de la atención al público y la comunidad. Estamos generando en la región de Aysén una red de apoyo no sólo a nivel de las policías, sino que también con los demás organismos e instituciones que tienen que ver con la víctimas de los delitos”, expresó.

Asimismo el General Riquelme resaltó que Aysén es una de las regiones que posee una importante cifra en materia de violencia intrafamiliar, donde la presencia de lesiones y consumo de alcohol, es una de las materias de preocupación.

“Creemos que (el alcohol) es un elemento que es gatillante de muchas inconductas que generan delitos que son de preocupación y sensación de inseguridad en las personas”, acotó.

El Oficial General manifestó que la capacitación apunta a generar una mejora en la calidad del servicio, lo que se ha traducido –según la Unidad Regional de Atención a Víctimas y Testigos (Uravit) en una positiva interacción entre las víctimas y el personal de Carabineros encargado de velar por el cumplimento de medidas cautelares.

“Lo anterior es producto del trabajo que estamos realizando para avanzar respecto a la instalación de elementos tecnológicos como la plataforma de whatsapp con el personal que está cumpliendo estas medidas, por lo tanto tenemos un monitoreo que permite asegurar y garantizar que las personas están recibiendo esa atención por parte de un carabinero en forma diaria”, detalló.

De este modo la capacitación permitirá potenciar acciones que permitan apoyar a quienes viven la violencia de género junto con ejercer una persecución penal frente a este tipo de delitos, posibilitando generar una evaluación inicial del riesgo, recogiendo información sobre las necesidades de protección inmediatas de él o las víctimas.

Con lo anterior se busca fortalecer los procedimientos policiales en materia de violencia intrafamiliar y violencia de género, con la finalidad de adoptar de manera oportuna los protocolos necesarios para brindar una mejor protección a las víctimas como expresión de un trabajo mancomunado entre ambas instituciones.