Bajo una metodología de investigación a la inversa, a partir del delito de receptación, se busca identificar al legítimo dueño y recabar antecedentes sobre el robo original para logar desarticular organizaciones dedicadas al comercio ilegal de especies robadas.
Aysen.- Durante este 2019 la Policía de Investigaciones ha dedicado esfuerzos a la implementación de la Investigación Integral de Robos 360 (IIR-360) que, en base a una estrategia de análisis criminal, indaga los delitos contra la propiedad en 360 grados. Esto quiere decir que investiga los hechos pasando por todo el eslabón de la cadena del delito de robo.
Gracias a esta metodología cobra relevancia el trabajo de reducción de mercados, a partir del Mercado Delictual de Bienes Robados (Medbro), focalizando y privilegiando esfuerzos para intervenir lugares donde se comercializan habitualmente artículos robados con el propósito de desincentivar la comisión de este tipo de ilícitos.
A través de la metodología inversa de Medbro la investigación se podrá iniciar desde el inicio o el fin del proceso del delito de robo, desde quienes lo cometen hasta quienes lucran, para entender las estructuras criminales y desbaratar las bandas delictuales dedicadas al comercio ilegal de especies robadas, reduciendo con ello la oferta.
La estrategia IIR-360 busca contribuir directamente en mejorar los resultados investigativos para entregar al Ministerio Público pruebas y evidencias de calidad para la correcta persecución del delito, destacando el trabajo desde la interacción con sistemas de información, la coordinación interna y externa con equipos de trabajo y aliados estratégicos, el fortalecimiento del capital humano con detectives capacitados en conocimientos, habilidades y competencias necesarias para abordar las complejidades que presentan los delitos contra la propiedad. Además, busca la estandarización de procesos para optimizar la investigación, potenciar la comunicación y robustecer las bases de datos para el análisis criminal, y la renovación tecnológica para optimizar recursos.
El jefe de la Brigada Investigadora de Robos Coyhaique, subprefecto Eduardo Lagos Grez, señaló que esta estrategia refuerza el trabajo de las Oficinas de Análisis Criminal (OFAN), “cuya importancia radica en el trabajo analítico y en el cruce de información, lo que repercute en mejores resultados investigativos por medio de la capacidad de manejar bases de datos, recolectando información relevante que es ordenada y puesta a disposición de las brigadas para que puedan gestionar la información, actualizarla y contribuir al desarrollo de las investigaciones”. Además, recordó que Coyhaique cuenta con una OFAN que apoya integralmente el trabajo de la unidad especializada de robo y las dedicadas a otros delitos.
Hasta la fecha, a nivel regional la realidad indica que los delitos de receptación, infracción a la ley de drogas, infracción a la ley de armas, abusos y otros delitos sexuales, hallazgo de cuerpo y otras muertes, abigeato y robos frustrados corresponden al 45,1%. Mientras que los delitos de robos con violencia e intimidación, robos por sorpresa, robos de vehículos y accesorio de vehículos, robos en lugar habitado y robos en lugar no habitado, otros robos con fuerza, lesiones, violaciones y homicidios representan el 16.3% de los delitos de la región de Aysén.
“Desde esa perspectiva delictual cobra relevancia el trabajo de la Brigada Investigadora de Robos Coyhaique que se centra en satisfacer las necesidades de seguridad de la comunidad, por medio de la investigación, el análisis criminal y la educación estratégica, a través del autocuidado frente a delitos contra la propiedad”, señaló el jefe de la unidad especializada de Coyhaique, destacando el trabajo de capacitación y reentrenamiento constante a los detectives y equipos de trabajo para obtener mejores resultados.