Los cambios en la vida cotidiana producto de la pandemia, como el aumento en el uso de la tecnología e internet, han contribuido a que más personas puedan utilizar medios digitales para cometer delitos, ya que los ciberdelincuentes se escudan en el anonimato de las redes para defraudar a través del ciberespacio.

En ese sentido, la Policía de Investigaciones de Chile trabaja diariamente para detectar los nuevos modus operandi de quienes cometen ilícitos en las distintas redes o plataformas digitales, donde los autores crean perfiles falsos, usurpando la identidad de otras personas y/o utilizando herramientas tecnológicas para ocultar su verdadera identidad.

A nivel nacional, es la Brigada Investigadora del Cibercrimen Metropolitana la encargada de investigar los delitos contemplados en la Ley Nº19.223 que “Tipifica figuras penales relativas a la informática”. Según cifras de esta unidad especializada de la PDI, un 57% de las denuncias por estafas y otras defraudaciones se ha realizado a través de internet. En todo el país, entre enero y agosto del 2021 se acumulan más denuncias que el 2019 y 2020, solo este año se han cursado 10.728 denuncias asociadas a delitos del área de Cibercrimen y se han recibido 2.997 órdenes de investigar, situación que refleja que estos delitos van al alza.

Ahora bien, a nivel regional, es la Brigada Investigadora de Delitos Económicos Coyhaique la unidad especializada de investigar los delitos económicos que ocurren en el ciberespacio como, por ejemplo, los fraudes digitales y ciberdelitos que buscan causar daños a las personas o su patrimonio y los delitos contra la vida y privacidad de las personas como usurpación de identidad y extorsión que se realizan utilizando las distintas plataformas de internet y de mensajería instantánea.

A nivel local, entre enero y agosto de 2021, los delitos económicos en el ciberespacio como espionaje informático, estafas y otras defraudaciones contra particulares, extorsión, sabotaje informático y usurpación de nombre registran 180 denuncias y 13 órdenes de investigar. A la fecha se acumulan más denuncias que el total del año 2019, sin embargo, la mayor alza se dio entre el 2019 y 2020 tras los efectos de la pandemia, totalizando 215 denuncias por este tipo de delitos.

Desde la unidad especializada, el comisario Guillermo Zúñiga indicó que “el principal delito económico que afecta a la región de Aysén corresponde al fenómeno de estafas y otras defraudaciones contra particulares y, en delitos cibernéticos como las estafas online, la más frecuente es el secuestro de WhatsApp”.

Sobre este fenómeno y su modo de operar, desde la PDI destacaron que los ciberdelincuentes captan a sus víctimas entre personas que publican sus números personales en redes sociales con el fin de vender un producto y, con el objetivo de tomar el control de sus cuentas, contactan a las personas simulando ser compradores.

En este momento comienza a operar el engaño, ya que le dicen al vendedor que quieren ir a buscar el artículo, pero necesitan que les entreguen un código que le llegará por mensaje de texto que les permitiría llegar a la dirección correcta.

Este código es, en realidad, el que genera la aplicación cuando un usuario desea cambiar su cuenta a un nuevo teléfono. Con esta fachada, luego de obtener el código, el delincuente hace traspaso de la cuenta de la víctima a su propio teléfono, haciéndose pasar por ella para solicitar dinero a sus contactos, mediante un nuevo engaño. Si la persona logra percatarse a tiempo de esta estafa, la víctima puede revertir el secuestro ingresando a la página web de WhatsApp.

Para evitar este fenómeno, el comisario Zúñiga enfatizó en la importancia de “activar la verificación en dos pasos y no seguir enlaces desconocidos, ya que esto podría permitir a los ciberdelincuentes acceder a sus cuentas bancarias”.

En caso de caer en la estafa, “debe avisar inmediatamente esta situación a sus contactos para que no depositen en las cuentas de los estafadores. Además, siempre dude ante cualquier información no solicitada. Este consejo es válido para cualquier red social o código que se reciba”, agregó el jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos Coyhaique.

Finalmente, la PDI realizó un llamado a denunciar todos aquellos delitos que, para su ejecución, se utilicen medios digitales, tales como redes y plataformas sociales con las que las personas interactúan a diario. “Es importante para el proceso de investigación que la víctima resguarde la evidencia, es decir, que mantenga un respaldo de lo que va a denunciar. Pueden ser capturas de pantalla, links, urls, perfiles de Facebook, de Instagram, o números telefónicos asociados al delito”, puntualizó el comisario Zúñiga.