El insigne Oficial –quien rindió la vida en defensa de la soberanía nacional, encarna los más profundos valores de amor a la patria, entrega y vocación de servicio, convirtiéndose en fuente de inspiración para las nuevas generaciones de Carabineros.
Cochrane.- A 56 años, el sector Laguna del Desierto, sería el lugar donde se escribió un soplo de nuestra historia magna, en el cual el Teniente de Carabineros Hernán Merino Correa, el 6 de noviembre de 1965 ofrendó su vida en defensa de la soberanía de nuestro país.
Con ocasión de esta fecha, independiente de las distancias y a pesar de las complejidades producto de la pandemia, el General Hugo Zenteno Vásquez, Jefe de la XI Zona de Carabineros Aysén, dispuso –tras adoptar los resguardos en materia de bioseguridad- el izamiento del pabellón nacional y ceremonias en unidades y destacamentos del territorio especialmente en la Subcomisaría de Villa O’Higgins (F) y la Tenencia Hernán Merino Correa (F) –el cuartel más austral de nuestra región- con la finalidad de honrar la memoria de quien es el “Héroe del Siglo XX”.
El General Zenteno destacó que el Teniente Hernán Merino Correa -un joven Oficial de 29 años de edad- encarna los más profundos y nobles valores de amor a la patria, entrega, firme vocación de servicio en el desempeño de sus funciones, dueño de una sólida voluntad, valores que se han convertido en fuente de inspiración para las nuevas generaciones de Carabineros.
Asimismo, el Oficial General, destacó que Merino posee los valores doctrinarios, permitiendo conservar un sello de identidad y uniformidad necesarios para trascender en el cumplimiento de la misión constitucional cual es velar por el orden y la seguridad en el territorio nacional.

Generosidad y arrojo
Hernán Merino fue el segundo de cuatro hermanos, hijo del Capitán de Carabineros Carlos Merino Carpentier y Ana Correa de La Fuente. Aficionado al fútbol y tras estudiar mecánica industrial en la Universidad Técnica del Estado, carrera que congeló para preparar los exámenes de ingreso a la Escuela de Carabineros, a la que se incorporó en marzo de 1965 como aspirante a Oficial y egresó un año más tarde con uno de los primeros lugares de su promoción.
Tras algunas destinaciones dentro de Santiago, en 1960 fue destinado a Santa Bárbara, región del Bio Bio, donde comenzó a destacar por su generosidad y arrojo, esto luego que un camión cayó al río Mininco; entre los desaparecidos estaba una madre y su hijo. Merino inició la búsqueda logrando divisar a los sobrevivientes aferrados a un tronco, lugar desde donde fueron rescatados por este Oficial.
En 1962 fue trasladado a la Prefectura Aysén, desempeñando funciones en Coyhaique y Puerto Aysén. Un año más tarde tras la caída de un avión de la Fuerza Aérea, organizó patrullas de rescate y junto al polito Ernesto Hein, lograron rescatar al único sobreviviente.
En 1964 asumió un nuevo desafío en Chile Chico y al año siguiente se hizo cargo de la Tenencia Cochrane, comuna en la que conformó un club de cueca e hizo soberanía.

Controversia
El 4 de octubre de 1965, gendarmes argentinos notificaron al colono Domingo Sepúlveda Cárdenas, con domicilio en Laguna del Desierto, para presentarse en Río Gallegos y le informaron el interés de instalar un puesto de avanzada en su predio. El 8 de este mismo mes, Sepúlveda concurrió al Retén lago O’Higgins dando a conocer la situación, tras lo cual Carabineros envió una patrulla a la zona para verificar la denuncia y patrullar el sector.
Junto a un reducido grupo de personal, el Teniente Merino recibió la orden de constituirse en la zona del problema, lugar hasta donde llegó junto al Jefe de la 1ra. Comisaría de Coyhaique, Mayor Miguel Torres Fernández, avanzada que se estableció en Laguna del Desierto, en el predio de la ciudadana chilena, Juana Sepúlveda Cárdenas.

La situación fue abordada por los presidentes Eduardo Frei Montalva de Chile y Arturo Umberto Illia de Argentina -tras una reunión en Mendoza- acordaron intensificar los trabajos de la Comisión Mixta de Límites en la zona. Ambos países acordaron el regreso de Carabineros al Retén Lago O’Higgins y la reducción de Gendarmes a su dotación normal en el puesto La Florida.

Deceso
En momentos en que estaba siendo levantado el campamento, cerca de las 16:30 horas del 6 de noviembre de 1965, un grupo de niños avisaron que venían gendarmes argentinos, momento en que el Mayor Torres, estando desarmado, se encontraba en el bosque y avanzó hacia ellos con las manos en alto haciendo saber su intención de dialogar.
Al percatarse que su jefe estaba desarmado, el Teniente Merino tomó un arma y ordenó al Sargento 2do. Manríquez hacer lo propio, solicitando a los argentinos que salieran porque no había intención de disparar, instante en que un disparo hirió de muerte al Teniente Merino en tanto que el Sargento 2do. Manríquez, resultó igualmente lesionado.
El heroico actuar del Teniente Merino trascendió a todo Chile, siendo ascendido en 1966 al grado de General, siendo conferida la condecoración Premio al Valor.
Desde abril de 1997 sus restos descansan en la cripta ubicada en el monumento Gloria y Victoria construido por la Institución en honor a los caídos en el cumplimiento del deber.
Hoy la memoria del Teniente de Carabineros Hernán Merino Correa es perpetuada en Unidades, escuelas, calles, bustos, placas y clubes, entre otros, que llevan el nombre del “Héroe del Siglo XX”.