Aysen.- Sin duda, una de las principales preocupaciones de los padres durante el mes de marzo es la compra de textos, útiles escolares y aquel vital elemento para que éstos sean transportados: la mochila.

Más allá del diseño a elegir, existen una serie de recomendaciones a tener en cuenta con el fin de prevenir dolores de espalda e incluso alteraciones óseas y musculares en los niños.

“El problema no es usar mochila, sino cómo se usa”, afirma Pablo Ramírez, kinesiólogo del Servicio de Pediatría del Hospital Regional Coyhaique, quien hace hincapié en que un mal uso puede producir desalineaciones corporales, es decir, “que la columna vertebral no esté bien alineada, o no se desarrolle de manera correcta”.

¿CÓMO ELEGIR UNA MOCHILA? ¿CON O SIN RUEDAS?

“No tiene que ser muy profunda ni muy amplia hacia abajo; tampoco muy ancha, es decir, no debe sobrepasar los hombros del niño; ojalá los tirantes sean lo más ancho posible y acolchados. Si estos últimos son muy delgados, aumentan la presión en la zona de los hombros”, recomienda Ramírez.

SI bien no es un requisito excluyente, el profesional aconseja que la mochila tenga en la parte posterior un acolchado en la espalda, además de tiras en el pecho y la zona lumbar.

En cuanto a las mochilas con ruedas, “no son recomendables para llevar en la espalda, porque generalmente están hechas de materiales muy rígidos, los que no se ajustan tanto a la espalda del niño como los otros tipos de mochila”, sostiene el kinesiólogo del Hospital Coyhaique.

En el uso de mochilas con ruedas, el profesional agrega: “En caso que el niño tenga que jalar la mochila, esto debe hacerse lo más cerca posible del cuerpo, reduciendo el trabajo de los músculos, para que no se cansen con tanta facilidad, y así el niño puede mantener mejores posturas por mayor cantidad de tiempo”.

RECOMENDACIONES.

“Lo más importante es distribuir bien las cargas. Los objetos pesados deben estar lo más próximo posible al cuerpo. Por ejemplo, los libros grandes y anchos deben ir más cerca de la espalda, y lo más pequeño, más lejos”, aconseja el especialista.

En cuanto al peso apropiado de la mochila, se recomienda que ésta debe pesar entre un 10% y un 15% del peso corporal. Es decir, si un niño pesa 25 kilos, no debe cargar más de 3.75 kilos en su espalda.

¿Cómo usar la mochila? Según detalla el kinesiólogo, “ésta debe ubicarse a la altura del tronco, entre los hombros y las caderas. Además, debe estar lo más pegada posible a la espalda y que los tirantes no estén muy sueltos, porque de lo contrario, la mochila queda muy atrás”. Otro punto clave es no usar la mochila en un solo hombro, “ya que esto efectivamente hace que el peso se concentre a un solo costado del cuerpo, y los músculos funcionen más de un lado que del otro”, precisa.

Sin embargo, el profesional enfatiza que, junto con estas recomendaciones, es fundamental el rol de los profesores sobre todo de Educación Física, en relación al desarrollo muscular y la postura en los estudiantes. “Los niños necesitan mantener una óptima condición de la musculatura que estabiliza el tronco y la zona lumbar, como el músculo transverso del abdomen, que es el que estabiliza la columna lumbar y el hombro”.