Aysen.- Ex gobernador de Coyhaique hace una dura crítica a la gestión de la Rectora de la Universidad de Aysén, María Teresa Marshall, y manifiesta que desde la creación de este sueño institucional a la fecha solo se ha hecho noticias por errores y criticas y no por el motivo para el cual fue creada.

Cristián López Montecinos, ex gobernador de Coyhaique, plantea “Desde que se promulga la ley 20.842 que crea nuestra Universidad, en agosto de 2015, y se comienza a gestar uno de los sueño de la región de Aysén, es que esta casa de estudio ha hecho noticas por los errores, críticas, falta de recursos, malas decisiones, entre otras. La actual rectora que, desde agosto de 2016, asumió la importante tarea de consolidar el proyecto de Universidad Regional, no ha sido capaz de tomar este desafío como los ayseninos y ayseninas se merecen”.

El ex gobernador, agrega “Desde la destitución de la ex Rectora Roxana Pey en adelante, la Universidad de Aysén se ha destacado por los problemas administrativos, de gestión, de falta de recursos, llenar los cargos con profesionales extra región de Aysén sin arraigo, sin un modelo claro que se haga cargo de liderar las transformaciones que la región requiere para los próximos 50 años.

Los hechos hablan por sí solos, desde la emanación del informe de Contraloría Regional del 17 de octubre del 2017, en donde la Universidad de Aysén fue notificada de una auditoría efectuada por ese organismo en la que se procedió a revisar los actos administrativos efectuados en el período 2016–2017 y que se justificó por parte de la rectora como “aprovechamiento político”, las acusaciones del diputado René Alinco por falta de transparencia en la administración de la Universidad y denuncias por diversos pagos que a juicio del Diputado son irregulares, Las críticas del Colegio de Arquitectos de Aysén por el proceso para la construcción del nuevo edificio de la Universidad, en donde se lamenta la forma cómo se ha ido dando el proceso que en su génesis era trabajando con la comunidad de Aysén, proceso que sin mediar información de por medio, la Universidad decide poner fin al diseño participativo y comienza a trabajar directamente con la Universidad de Chile y con un arquitecto que forma parte de esa institución, en un diseño que ellos llaman “Anteproyecto de Referencia”, y que fue articulado a raíz de un convenio pagado (como quien contrata directamente a cualquier oficina de profesionales). El haber perdido sin explicación clara el comodato por el ex Consejo Regional que está en General Parra y que de la noche a la mañana ya no se tiene sin que nadie diera una explicación”, puntualizó López Montecinos.

Además, López Montecinos agregó “Y como si esto no fuese suficiente, ahora la Rectora María Teresa Marshall, en declaraciones a varios medios nacionales hace una semana atrás advierte una preocupante situación financiera en la casa de estudios, diciendo textual “El 2020 no lo vamos a pasar”, esto en una sesión del Consejo Regional, donde la rectora criticó el mecanismo de financiamiento de la casa de estudios, acusando al ex Ministro Eyzaguirre como el causante de esta debacle. Y diciendo que es culpa de los bajos aranceles de la Universidad. Pero la ley que creó la Universidad, manifiesta en su artículo 8 que el patrimonio estará constituido, además de los montos por matrículas y aranceles, de los aportes de la ley de presupuesto, de los ingresos que perciba por los servicios que preste, las propiedades industriales que se generen y los derechos que de ellas se deriven. Y si es así, y falta financiamiento, dónde está la oferta de servicios de la Universidad que apoyen la gestión financiera, o por qué no se han creado programas de postítulo o de magíster y doctorado, sabiendo que hay un número cercano a 2 mil funcionarios públicos profesionales que, incluso hoy, están haciendo posgrados online, ya que en Aysén no hay oferta”.

Finalmente, Cristián López Montecinos plantea “Ya es hora que la Universidad de Aysén, haga noticias por liderar las transformaciones que la región requiere, se le extraña su liderazgo en el problema de contaminación de Coyhaique, en el cambio de matriz energética regional, en el fenómeno de la llegada de los inmigrantes, en la construcción de ciudades inteligentes en el sur del mundo, en la gestión sostenible de los ecosistemas naturales, en la reducción de las pobreza regional, en la detención del éxodo rural que está dejándonos a la merced de especuladores inmobiliarios y de la atomización de las tierras, en la profundización de políticas de inclusión y de discapacidad en zonas aisladas, entre tantos temas que la comunidad está esperando que la gestión de la rectora María Teresa Marshall podría incorporar”.