Los 54 alumnos que se certificaron pertenecen a los colegios Diego Portales, República Argentina, Juan Pablo II, Josefina Aguirre, Antoine de Saint Exupery y Altos del Mackay, quienes asistieron a diversas sesiones efectuadas en la Fiscalía Regional, en las áreas de prevención, consumo y penalización contemplada en la ley 20.000 de drogas.
Coyhaique.- “Fue una experiencia muy positiva para ellos porque como capacitación, no fue algo realizado sólo en una instancia, sino que hubo diversas jornadas donde tuvieron la posibilidad de hacer preguntas que fueron respondidas por las personas pertinentes”. Con estas palabras, la orientadora del liceo Diego Portales de Coyhaique, profesora Sandra Alvial, calificó la experiencia pionera de la Fiscalía Regional de Aysén, PDI y OS-7 que permitió certificar a 54 alumnos de distintos colegios de Coyhaique, quienes participaron en el curso básico de formación de “Monitores Antidrogas”.
En esta instancia académica -coordinada por la Unidad de Comunicaciones de la Fiscalía-, intervinieron Fiscales y profesionales del Ministerio Público, detectives especializados de la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones y Carabineros del OS-7, sumado a profesionales expertos del Servicio de Salud y Hospital Regional de Coyhaique.
Por su parte la orientadora del colegio Altos del Mackay, Teresa Fica, expresó que el curso fue “altamente positivo porque les ha permitido desarrollar habilidades comunicacionales, mejorar su autoestima, entre otras y para el colegio, sabemos que contamos con ellos para que repliquen y hagan actividades en el área de la prevención”.
La profesora añadió que “a veces el mensaje que le entrega el par, es mucho más significativo que el que entrega el adulto. La iniciativa que tuvo la Fiscalía Regional es altamente positiva para la formación de los jóvenes. Los alumnos me comentaron que les gustó, los motivó para realizar algo importante”.

TEMÁTICAS
Algunos de los temas abordados en las sesiones formativas, incluyeron la definición y clasificación de drogas lícitas e ilícitas, tipos de estupefacientes detectados en la región de Aysén, efectos del consumo de marihuana y clorhidrato de cocaína en adolescentes, procedimientos policiales con detenidos adolescentes, ley 20.00 de drogas y sanciones para los autores de tráfico, microtráfico y consumo.
Los 54 alumnos que se certificaron pertenecen a los colegios Diego Portales, República Argentina, Juan Pablo II, Josefina Aguirre, Antoine de Saint Exupery y Altos del Mackay, quienes asistieron a diversas sesiones efectuadas en la Fiscalía Regional, dando vida a este ciclo básico de capacitación, con una metodología activo-participativa, en las áreas de prevención, consumo y penalización contemplada en la ley 20.000 de drogas.
También se efectuaron diálogos con profesionales de la Comunidad Terapéutica de Coyhaique, dependiente del Hospital Regional, donde se realizan tratamientos para adultos con consumo abusivo de alcohol y drogas. Incluso, los jóvenes conversaron con un químico farmacéutico del Hospital Regional de Coyhaique, quien explicó las consecuencias psicomotoras del consumo de marihuana, cocaína, inhalantes y pastillas en adolescentes y asimismo, interactuaron con una psicóloga del Servicio de Salud, especialista en dependencia abusiva de drogas y el alcohol, donde se abordaron los efectos físicos, sociales y psicológicos de iniciarse en el camino de las drogas.
“Fue una muy buena actividad porque nos enseñaron a combatir las drogas en todos los ámbitos posibles. Todos los expositores sabían mucho del tema y nos enseñaron bastante. Igual a través de los estudiantes, cuando opinábamos y dábamos nuestras ideas, aprendíamos también”, compartió Lucas Espinoza, alumno de 1º C del Liceo Altos del Mackay, quien fue uno de los 54 alumnos que se certificaron en el curso básico de monitores antidrogas.

TRÁFICO EN AYSÉN
A lo largo de este ciclo también se analizaron las señales de consumo abusivo en adolescentes, los riegos del uso de inhalantes, marihuana, pastillas y alcohol en fiestas de colegio y cómo aprender a decir qué no en situaciones sociales, donde beber en exceso o consumir drogas pudiera ser reconocido por sus pares como signo de “madurez” o liderazgo.
“Sabemos que el tráfico de drogas, tanto en grandes como pequeñas cantidades, genera adicciones, violencia e inseguridad en las comunidades en que habitamos. Y la Región de Aysén, lamentablemente, tampoco está ajena a esta realidad”, explicó el Fiscal Regional, Carlos Palma.
“En Coyhaique, Puerto Aysén, Cisnes, Chile Chico y varias otras localidades, existe tráfico de estupefacientes y nuestro deber como Fiscalía es combatirlo de forma conjunta con las policías y con la propia comunidad, que necesita estar informada y actualizada de los conocimientos legales y científicos sobre la materia. El próximo año seguiremos con este programa ya que la juventud es un agente de cambio muy relevante”, añadió Carlos Palma, la principal autoridad del Ministerio Público en la región de Aysén.