Durante dos meses unas 25 Lamienes o mujeres representantes de comunidades indígenas de Coyhaique, asistieron a los talleres dirigidos por la Lawentuchefe Mirna Colivoro de Puerto Aysén integrante de la comunidad Mawun Mapu
Jabones, cremas, aceites y otras infusiones preparadas en base a hiervas medicinales, aprendieron a preparar unas 25 integrantes de las comunidades indígenas de Coyhaique, mediante un taller que fue financiado con recursos asignados desde el Programa de Salud Intercultural que promueve iniciativas de estas características en la Región de Aysén.

Yo soy nacida en la isla de Puerto Aguirre, mi madre fue Machi, por lo que vengo de una familia de mucha sabiduría, todo lo que aprendí fue de ella y le doy gracias a dios de tener la oportunidad de poder enseñar a muchas personas; ya perdí la cuenta a cuantas, porque he hecho muchos cursos y la verdad que feliz, feliz por entregar los conocimientos que mi madre me heredó, y mientras dios me dé vida, lo voy a seguir haciendo”, comentó la Lawentuchefe Mirna Colivoro de Puerto Aysén integrante de la comunidad Mawún Mapu, quien fue contratada para dictar el curso.

Nora Catrían Pinda, fue una de las asistentes a los talleres, como integrante de la comunidad indígena de Valle Simpson Catrián Pinda, quien destacó el haber tenido la oportunidad de aprender sobre las preparaciones.
“Yo soy una mujer que trabaja la tierra, que siembra y cultiva las hiervas; nosotros siempre hemos sabido para que es cada una, pero nunca habíamos hecho el proceso que hicimos ahora. Yo soy de esas personas que lo primero que hago es conversarle a mis hiervas, porque nosotros los mapuches, sabemos de dónde venimos, y desde niña nosotras degustamos una hierba, al desayuno, al almuerzo o a la once. Y es que nosotros nos criamos en ese ambiente, y transformarlo en esto que estamos viendo, es una maravilla”.
En el mismo sentido, Sandra Vargas, dirigente vecinal que facilitó la Sede de la población Clotario Blest para la realización de los talleres y a su vez representante de la asociación Wuillifulil, se mostró agradecida por haber sido contemplada para asistir al curso.
“Estoy agradecida de mis hermanos del haber aprendido muchas cosas, porque yo trabajo mucho con el adulto mayor, por lo que aprender sobre las cremas de matico, los campos, el uso de hiervas para la depresión o para los dolores, porque cuando tu trabajas con adultos mayores llega la edad, necesitas un remedio para los dolores, es gratificante y me siento agradecida”.

Por su parte Mabel Mardones, asistente social del CESFAM Alejandro Gutiérrez, y encargada del Programa de Salud y Pueblos Indígenas del establecimiento comentó aspectos de la realización de esta experiencia, que pretenden replicar a futuro con más participación.
“Con mucho gusto estamos cerrando este proceso que implicó un curso de 2 meses, con la participación de representantes de 14 organizaciones entre asociaciones y comunidades indígenas de Coyhaique, sabemos que hay muchas más pero nosotros este próximo año como gran desafío tenemos los deseos de invitar a todas las organizaciones y comunidades nuevas que se están formando, que según registro CONADI son alrededor de 25 a trabajar con nosotros para de esa manera hacer un levantamiento de necesidades y poder trabajar en conjunto”.

En representación del Gobierno, la Seremi de Salud Alejandra Valdebenito, valoró la realización de los talleres, “Como sector salud, valoramos enormemente esta tremenda iniciativa que ha tenido el CESFAM Alejandro Gutiérrez, de poner en valor todo lo que tenga que ver con la salud intercultural y el trabajo de la mano y colaborativo, con el pueblo Mapuche sin duda alguna constituye hoy en día una de las tremendas herramientas que tenemos como Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, de poder poner en valor, efectivamente el trabajo con ellos”, Concluyó la autoridad de salud.