Aysen.- Conocido en Chile como plumavit, el poliestireno expandido es un material espumado de la familia de los plásticos que deriva del petróleo y que se utiliza para envases y embalajes de diversos productos, así como para la construcción. Si bien no es biodegradable y flota en el mar, con el consiguiente impacto medioambiental, el plumavit es totalmente reutilizable y sirve para producir nuevos bloques idénticos o materias primas de pegamento o barniz.

Entre otros productos, el plumavit es reunido desde costas y bahías de Aysén a través del programa de limpieza de playas impulsado por SalmonChile y sus empresas asociadas, con la colaboración de pescadores artesanales y la empresa Aysén Recicla de Christian Martino, más autoridades locales, regionales, marítimas y sanitarias, Ministerio de Medio Ambiente, Sernapesca, universidades y organizaciones ligadas al borde costero.

El presidente del Consejo de Organizaciones de Pescadores Artesanales de los Fiordos y Archipiélagos de Aysén, (CORPAFA), Misael Ruiz, explicó que desde la partida del programa hasta ahora ya hay cuatro sociedades de pescadores artesanales participando en la limpieza con avances en la cantidad y calidad del proceso.

“Más de 2.000 metros cúbicos de limpieza de playa en sectores de Puerto Aguirre, Cadma, Renaico, estuario de Aysén y Pitipalena Santo Domingo. Hoy día estamos clasificando la basura con plástico cabos, boyas aparte y este trabajo se viene haciendo en conjunto con el señor Martino, que es el reciclaje que permite descargar nuestra basura”, detalló.

Tras reunirse con representantes de las organizaciones artesanales, el secretario regional ministerial de Economía, Carlos Pacheco Toledo, destacó este trabajo como un ejemplo de economía circular, donde prima la reducción, reutilización y reciclaje de elementos.

“Es realmente una economía circular. Acá no se está perdiendo nada, porque todo lo que se está recuperando, se recupera para reutilizarlo. En ese sentido queda demostrado que nuestros pescadores artesanales tienen ese compromiso social, ese ímpetu que aparte de salir al mar a recolectar recursos, tienen el compromiso de dejar nuestras costas limpias para las futuras generaciones”, resaltó.

Para Ruiz el próximo desafío es compactar el plumavit en playa, a fin de optimizar tiempos y reducir los volúmenes trasladados hasta la planta de reciclajes ubicada en el kilómetro siete del camino Aysén-Chacabuco (http://aysenrecicla.cl/).

“Cómo podemos nosotros llegar a dar una utilidad a este plumavit. Con las conversaciones que estamos teniendo, estamos apuntando a una máquina de reciclaje para, en lugar de traer diez cuadrados traer mil, pero todo chipeado desde fuera dentro de maxis. Estamos buscando la forma para irnos superando en este trabajo que estamos haciendo”, puntualizó.

El poliestireno en espuma puede tener más de 95% de aire, por lo que las organizaciones de pescadores artesanales trabajan en definir la alternativa más adecuada para compactación en playa, ya sea mediante maquinaria o energía necesaria para su funcionamiento en terreno, tras lo cual se evaluarán los costos y vías de financiamiento que implicará esta la solución tecnológica.