En abril próximo la ciudadanía deberá determinar mediante el sufragio si quiere o no un nuevo ordenamiento jurídico ¿Qué significa esto? Que por fin y tras décadas de discusión se logró un acuerdo transversal de la mayoría de los partidos políticos con representatividad parlamentaria, en una jornada catalogada como histórica. En ella, el Congreso pactó convocar a un plebiscito y tras esto el Servicio Electoral tendrá 90 días para organizar la votación, que será en un día a determinar del cuarto mes del 2020.

La papeleta, o voto, tendrá dos preguntas claves: “¿Quiere usted una nueva Constitución?”, ante lo que las opciones de respuesta son “Apruebo” o “Rechazo”. Si “Aprueba”, deberá pronunciarse por “¿Qué tipo de órgano debiera redactar la nueva Constitución?“, tomando parte por “Convención Mixta Constitucional” o “Convención Constitucional”. Éste es el ‘Plebiscito de Entrada’, concepto que es parte de la nueva nomenclatura que hemos comenzado a manejar los chilenos y que hoy marca el comienzo de “un nuevo camino”, como lo ha determinado el Gobernador de la Provincia de Coyhaique, Pablo Galilea Carrillo.

“Luego de este acuerdo por la paz es fundamental que las organizaciones de la sociedad civil continúen dialogando y madurando las ideas para que sean representadas en la nueva constitución. Tenemos que promover la participación donde todos somos responsables de construir un Chile mejor, donde no pueden haber excusas para no dialogar”, explicó Galilea.

“La convención que sea elegida debe incluir a los distintos sectores como los pueblos originarios, mujeres, jóvenes, regiones y se asegure la inclusión de independientes. Si vamos a construir una nueva carta fundamental debe interpretarnos a todos. No podemos tenerle miedo al debate de ideas y a la democracia”, sentenció el Gobernador.

Por su parte, la Secretaria Regional Ministerial de Desarrollo Social y Familia Dominique Bräutigam Lagomarsino, reflexionó argumentando que “hoy estamos frente a un Nuevo Chile, con una oportunidad histórica de cambiar el rumbo y hacer mucho mejor las cosas, conectando con las reales necesidades de la ciudadanía y así propiciar políticas públicas efectivas, que reviertan las desigualdades sociales. Ahora, todos como compatriotas, tenemos la posibilidad de liderar en conjunto uno de los procesos más esperanzadores de nuestra vida republicana”.

Ahora el trabajo del Poder Legislativo está centrado en modificar la actual Constitución, cuyo último cambio se efectuó en 2005 con el objetivo de poner fin a los Senadores Designados, y que en esta oportunidad se reformará para dar paso al Plebiscito de Entrada.
¿Cuáles son los Caminos para la Nueva Constitución?
Son dos, Convención Mixta Constitucional o Convención Constitucional. En la primera de ellas, la instancia estaría compuesta por miembros electos por la ciudadanía y parlamentarios en partes iguales, es decir 50% para cada bloque.
La Convención Constitucional se conformaría por integrantes electos por la ciudadanía, en un 100%.

Los miembros de ambas instancias serán elegidos en octubre de 2020, junto a las elecciones municipales y de Gobernadores Regionales, con un idéntico mecanismo electoral que se usa para diputados. Éstos últimos, de postularse, deberán cesar en su cargo y estarán impedidos –al menos por un año- para optar a cargos públicos una vez concluido el proceso de la nueva Carta Magna.
Otros Plazos
El órgano constituyente tendrá un plazo de nueve meses para trabajar, prorrogable hasta 90 días por una sola vez. Estando listo el texto, se entregará y 60 días después se llamará a un Plebiscito Rectificatorio con voto obligatorio