Los festivales de la música en periodos estivales llegan a posicionarse en gran parte del país, este ha sido el caso del Festival Internacional en la Patagonia, que por quinto año consecutivo ha visitado el Centro de Justicia Juvenil del Servicio Nacional de Menores Aysén, llevando la música clásica a los adolescentes que se encuentran cumpliendo sanción penal y a funcionarios del recinto.

Por su parte, Gabriela Bahamonde, directora regional Aysén del Sename, destacó “la importancia de estas iniciativas culturales, permite fomentar valiosas instancias educativas y diversificar los gustos musicales de los jóvenes que se encuentran privados de libertad. Se agradece esta oportunidad, que por 5to año consecutivo se hace presente la música de excelencia en el Centro de Justicia Juvenil. Destaco también el entusiasmo, conexión de los jóvenes y funcionarios en cada momento de la presentación artístico-cultural. Es muy importante para nosotros como Servicio que la comunidad pueda ver que garantizar los derechos y el bienestar de los niños, niñas y adolescentes, es un rol que no sólo involucra al Estado, sino que también a toda la sociedad”.

Cabe agregar que este festival presenta en sus actividades, recitales para la comunidad, clases y conciertos sociales, todos ellos gratuitos, convocando a jóvenes y profesores nacionales e internacionales. Por su parte Carla Nehuelhual, organizadora y coordinadora de la academia del festival, explicó que “desde un inicio se pensó como un evento de alta categoría, pero accesible a todo tipo de población, es decir vienen artistas de nivel internacional, pero nosotros no cobramos la entrada al centro cultural, las clases de los jóvenes que vienen a tomar el curso es gratuita, debiendo ellos solo costear su estadía. También nosotros buscamos generar estos espacios en los lugares en donde no es habitual este tipo de música, ya sea en los centros de reclusiones y hogares de ancianos.

Es súper importante para nosotros que la música clásica deje de tener la etiqueta de que es para la elite de la sociedad y que es algo tan lindo que queremos nosotros compartirlo con todos, sin restricciones sociales y económica. Esperamos que en el tiempo esto perdure y que la esencia social de este festivas y de la música no se pierda nunca” concluyó Carla Nehuelhual.

De esta forma tanto los músicos del destacado festival, como jóvenes y funcionarios del Centro de Internación Provisoria (CIP) y Centro de Régimen Cerrado (CRC), pudieron generar un espacio solido en torno al arte, haciendo posible de esta forma integrar cambios culturales a todas las poblaciones que integran la región de Aysén.