Ulloa, Lopez y Recabal han endurecido su postura y buscan mediante oficio enviado al ministro de Salud, controlar e impedir el ingreso y salida de cualquier persona que no tenga su domicilio o ejerza labores en la zona.

Aysen.- Unidos frente a esta pandemia que amenaza a todo el país y sobre todo a sus australes comunas, los alcaldes de Cochrane, Tortel y Villa O’Higgins han decidido tomar cartas en el asunto y se han unido a fin de solicitar a la máxima autoridad Sanitaria Nacional, ministro Jaime Mañalich, la urgente implementación de un Cordón Sanitario en la provincia de Capitán Prat.

Los ediles sureños, al igual que sus comunidades, están preocupados por el constante ingreso y tránsito de personas provenientes de otras regiones del país que presentan tasas de contagio más elevadas que la nuestra y donde el control de la propagación del virus ha presentado mayores dificultades.

En este contexto, señala el alcalde de Villa O’Higgins Roberto Recabal, “las actuales medidas tomadas por la autoridad sanitaria, considerando asimismo la escasez de recursos humanos y de infraestructura que presenta nuestra Región, han demostrado no dar garantías suficientes de control de trazabilidad, ingreso y propagación, por cuanto ya presentamos 7 casos confirmados, de los cuales 5 corresponden a casos importados”.

“Basta recordar el caso de Tortel, donde, a raíz de una cadena de errores, desde la autorización de desembarco de un crucero en la comunidad, hasta el tratamiento de los visitantes, no solo resulto que sucediera el primer caso de contagio en nuestra región, sino que además se puso en riesgo a toda la comunidad de la comuna de Caleta Tortel, y de la provincia de Capitán Prat, donde existió un libre tránsito de personas, sin ningún tipo de control en el periodo que se tardó en decretar cuarentena (jueves-sábado). La misma inquietud se presenta respecto al último caso confirmado en la región, correspondiente al trabajador de Chile Chico, quien tuviera contacto con los trabajadores de la empresa salmonera de Aysén, y donde no hubo medidas de seguimiento y control efectivo a las 14 personas que aparecen vinculadas a él, lo que nuevamente genera una situación de riesgo para la comuna, y consecuentemente para toda la región”, sostuvo Recabal.
En consideración a todo esto, puntualiza el alcalde de Tortel, Bernardo López, como alcaldes “nos preocupa sobremanera la situación actual de la Comuna de Tortel (donde recientemente se levantó la cuarentena decretada por la Autoridad Sanitaria), esto a raíz de la eventual llegada de 80 trabajadores externos con motivo de la reanudación de las obras para la construcción de un sistema de Alcantarillado por parte de la empresa contratista ICAFAL, contrato que, en razón de las circunstancias actuales, y según dispone la ley, el Municipio no está autorizado a modificar o suspender sin incurrir en un mayor gasto, gasto que a su vez implicaría una merma importante de los limitados recursos de que esta dispone para la satisfacción de las múltiples necesidades de la comunidad, más aún ahora, donde la presente crisis sanitaria vislumbra a su vez una eventual crisis económica, de la cual nadie se verá exento”.
“Como Alcaldes de comunas pequeñas, tenemos un vínculo estrecho con los miembros de nuestra comunidad, y la labor de comunicar e informar respecto de lo que acontece, es así como hemos podido constatar la creciente inquietud de la comunidad, quienes solicitan de forma frecuente y reiterada la adopción de medidas más exigentes, medidas que escapan a nuestras atribuciones, pero que a su vez nos parecen necesarias ante la realidad vivida”, aseguró el alcalde de Tortel.

Patricio Ulloa, alcalde de Cochrane, señala que “otro factor relevante a considerar en medio de esta crisis sanitaria de proporciones, dice relación con las características geográficas propias de nuestra región, y en particular, la situación de aislamiento en que nos encontramos, lo que podría considerarse como un “arma de doble filo” para efectos de controlar la propagación de este virus pandémico. Por un lado, nos da mayores garantías ante un eventual ingreso del virus a la región, por las barreras naturales que posee, pero por otro, este aislamiento geográfico nos sitúa en un problema mucho más preocupante que las ventajas que nos otorga: un acceso pronto e inmediato a los servicios de salud cuando las circunstancias así lo requieran”.

“De nada sirve esta ventaja, sin un estricto control de ingresos a la región, que dé garantías efectivas de trazabilidad y restricción de ingresos. Y por otro lado el aislamiento de nuestra región, unido a su geografía compleja y accidentada, sumado a la baja densidad demográfica, así como las grandes distancias que se deben recorrer para llegar de un punto a otro por caminos de una infraestructura precaria, no dan garantías de un acceso pronto y oportuno en el caso de generarse una situación que así lo amerite. Más extremo aún es el caso de nuestras 3 comunas, Cochrane, Tortel y Villa O’Higgins, y más aún ahora, entrando el invierno”, enfatiza Ulloa.

Según puntualizan los 3 alcaldes de la provincia Capitán Prat, la Red Asistencial de Salud se encuentra en proceso de readecuación a consecuencia de esta crisis sanitaria, quedando en evidencia su déficit a nivel regional, tanto en recursos físicos como humanos, que permitan cubrir de manera satisfactoria los requerimientos de la población.
Actualmente, existen doce camas para pacientes críticos y un total de 19 ventiladores, radicados en el Hospital Regional de Coyhaique, para una población que supera los 90.000 habitantes.

Aún más preocupante es el caso de la provincia de Capitán Prat, donde solo se cuenta con hospital en Cochrane, equipado con 8 camas y apenas 1 solo ventilador mecánico para toda la provincia, donde además cabe señalar, puntualizan los ediles, que las condiciones geográficas y climáticas propias de la zona, generan el riesgo de que no siempre sea posible extraer en tiempo oportuno a un paciente en estado crítico hacía el hospital de Coyhaique, que por su parte, y debido a la emergencia, podría no encontrarse en condiciones de recibir más personas.

De allí, enfatizan los alcaldes, y así lo han solicitado mediante oficio al ministro de salud, es que urge implementar un cordón sanitario para la provincia de Capitán Prat, de forma de controlar e impedir el ingreso y salida de cualquier persona que no tenga su domicilio o ejerza labores en la zona.