El Consejo para la Transparencia ha dado a conocer sus consejos para la Convención Constitucional. Conforme a ellos, es aceptable que la Convención declare que, “en casos calificados”, sus sesiones o deliberaciones serán secretas. La lectura más elemental nos permite reconocer que esto es una burda ironía. La Convención Constitucional necesita desde un comienzo tener un compromiso total con la transparencia. El proceso constituyente necesita ser abierto y de cara a la ciudadanía.

La idea detrás de las sesiones reservadas de la Convención manifiesta de modo especialmente claro una de las características de la forma política que la nueva Constitución busca superar: una democracia en que los y las representantes deben ser protegidos de sus representados y representadas. La total transparencia e información son el primer presupuesto material que permite la participación de la ciudadanía en el proceso constituyente. Sino el proceso constituyente en sí será visto como una reproducción de las habituales prácticas de los últimos 30 años, con una lógica de democracia de los acuerdos, en donde estos acuerdos eran a puertas cerradas y de espaldas a la ciudadanía, nosotros que aspiramos a construir un Nuevo Chile, no podemos repetir los mismo errores que han llevado a la profunda crisis tanto de legitimidad como de representatividad que vivimos y que queremos transformar.

El proceso constituyente sólo podrá ser un éxito si la discusión constituyente que ocurrirá en el espacio institucional de la Convención es visto como un reflejo de la discusión constituyente que al mismo tiempo estará ocurriendo en cabildos, asambleas, organizaciones sociales, juntas de vecinos, en todas partes, de modo presencial o no. Todo lo que abra la discusión constitucional y fomente así la participación es una necesidad, todo lo que tenga el efecto contrario debe ser evitado. El secreto de las deliberaciones es por esto una manera de contribuir al fracaso del proceso.

El proceso político-jurídico-social más importante en la historia de la democracia de nuestro país debe descansar en y promover los valores en se fundará la nueva democracia chilena. Esos valores ya están suficientemente erosionados por las limitaciones a derechos fundamentales ocurridas bajo un estado de excepción constitucional que ya dura más de un año. El proceso constituyente le pertenece a todas, todos y todes. A quienes lucharon en sus plazas, a quienes golpearon la cacerola con la cuchara de palo, a quienes perdieron sus ojos; a quienes a pesar de la pandemia salieron a la calle el 25 de octubre de 2020 a votar Apruebo Convención Constitucional.

La voluntad del pueblo chileno, categóricamente expresada el 25 de octubre de 2020, es clara y debe ser respetada. La primera condición para eso es la total transparencia y publicidad de todo lo que ocurra en la Convención Constitucional.

Fernando Atria Lemaitre – Candidato Constituyente Fuerza Común, Distrito 10

Camila Musante Müller – Candidata a Constituyente Fuerza Común, Distrito 14

Jonathan Chandia Iturra – Candidato Constituyente Fuerza Común, Distrito 19 Ñuble

Julio Contreras Muñoz – Candidato Constituyente Fuerza Común, Distrito 28

Gonzalo Bacigalupe – Candidato Constituyente Apruebo Dignidad, Distrito 9

Diego Mardones – Candidato Constituyente Apruebo Dignidad, Distrito 11

Paola Villegas -Candidata Constituyente Apruebo Dignidad, Distrito 12.

René Naranjo – Candidato Constituyente Apruebo Dignidad, Distrito 8

Hermann Mondaca – Candidato Constituyente Apruebo Dignidad, Distrito 1

Viviana Betancourt Gallegos – Candidata Constituyente, Lista del Apruebo, Distrito 27

Carolina Garrido Silva – Candidata Constituyente Lista del Apruebo, Distrito 8