En referencia a los despidos masivos en el Municipio de Chile Chico, la Vicepresidenta del Partido Demócrata Cristiano, y ex Seremi del Trabajo, Rossana Valderas Almonacid, criticó duramente, tanto el accionar como la respuesta del actual Alcalde Luperciano Muñoz, ante los más de 150 despidos producidos en el Municipio de Chile Chico.

Respecto a la problemática que hoy afecta a la comuna, Valderas Almonacid declaró: ”Nos encontramos ante una situación que ha sido repetitiva en el accionar del Alcalde Muñoz, quien, durante años, se dio el lujo de rechazar Programas Sociales de Gobierno, dirigidos a sectores vulnerables, porque tenía diferencias personales con determinados Seremis, perjudicando con esto a la ciudadanía beneficiaria de estos programas, como a quienes eran contratados para ejecutarlos, financiados por los ministerios”.

Referente a lo que implica este gran número de despidos, Alejandra Aguilar, Concejala por la Comuna de Coyhaique y Dirigente Demócrata Cristiana, indicó: “Es doloroso ver cómo, después de los llamados hechos por distintos sectores, solicitando al Alcalde Muñoz recapacitar en su decisión, no haya sido capaz de escuchar, y anteponga sus propios intereses y represalias políticas, sin realizar un análisis exhaustivo de la situación, ni darse el tiempo de conocer el caso a caso. Esto no es sólo un tema político, es un tema social, de humanidad, de ponerse la mano en el corazón antes de actuar. Vemos en este acto, vulneración de derechos fundamentales, dentro de ellos, el derecho al trabajo que tienen todas las personas. Hemos visto como, sin meditar, se ha despedido a jefas de hogar, a personas mayores, personas en situación de discapacidad, hasta llegar al despido de una trabajadora que hoy se encuentra en tratamiento por cáncer, vulnerando con esto la protección que se mandata en la Ley Nacional del Cáncer”.

En relación a las situación que hoy viven las trabajadoras desvinculadas del Municipio, la Vicepresidenta de la Mujer del PDC, María Teresa Palma, señaló que: “en este período de pandemia, las mujeres jefas de hogar han adoptado múltiples roles como trabajadoras, dueñas de casa, madres que apoyan y acompañan a sus hijos, quienes se encuentran en modalidad de clases on line, además de cuidar de los adultos mayores. El grado de estrés que esto genera, sumado al quedar sin fuente laboral, afecta en lo más profundo del seno familiar. Por lo mismo, empatizamos con el sentir de todas estas mujeres luchadoras, y pedimos al alcalde revise sus casos, para ser reintegradas a sus trabajos en el Municipio“.

Respecto a las declaraciones del Edil, quien culpa de estos despidos al ex Alcalde, Ricardo Ibarra, la dirigente Rossana Valderas, enfatizó: “Es de total injusticia el lenguaje que utiliza el actual Alcalde, parece haber olvidado que cuando asumió Ricardo Ibarra, se produjo el cierre total de faenas de la Minera Cerro Bayo, en una comunidad que se encontraba terriblemente golpeada emocionalmente por el fallecimiento de dos trabajadores mientras desarrollaban sus labores en la citada minera. Ante ese hecho, hubo que hacer enormes esfuerzos desde todos los sectores, tanto privados como públicos para ir en apoyo de la comunidad, varios de los cuales fueron centralizados en el Municipio, como organismo ejecutor de obras y programas de reconversión y absorción de la mano de obra que dependía de la Minería, para nuevamente ser asolados desde el año pasado por esta terrible pandemia que ha impedido retomar las actividades económicas de la comuna y toda la región. Estos despidos se producen en el peor momento económico y laboral de la comuna y del país.”

Finalmente, las dirigentes concluyeron que en los tiempos que vivimos, resulta impresentable ante la ciudadanía que los servicios públicos, dentro de ellos los municipios, se conviertan en el botín de guerra de quien asume, lo que ha convertido al estado en un centro de empleo para quien se encuentre en el poder. Estamos en un momento histórico, en el cual la ciudadanía se encuentra mucho más informada respecto del accionar de nuestras autoridades, por lo que este tipo de conductas, no son pasadas por alto. El momento de cambiar y escuchar a las personas es ahora.