Ambas autoridades dicen estar preocupados por la situación que viven microempresas dedicadas especialmente al Turismo de Intereses Especiales, toda vez que agrupaciones regionales cuestionan la determinación de mantener la restricción de fronteras chilenas cerradas, afirmando que se trata de una decisión más bien política que sanitaria.

Aysen.- Expertos aseguran que el mantener las fronteras cerradas provoca pérdidas diarias por US$ 8 millones a nivel nacional, y representa un grave freno para la generación de empleos.

“La pandemia ha sido el peor momento que hemos vivido en nuestra historia como negocio. Esta especie de cierre de fronteras ha sido fatal para muchas de las empresas pequeñas y un gran desafío para las más grandes y consolidadas”, señaló a Diario La Tercera Eduardo Barrueto, Vicepresidente de la Asociación Gremial de Guías de Pesca de la Patagonia y miembro del Consejo Regional de Pesca Recreativa.

“La industria del turismo se encuentra expectante toda vez que el Gobierno continúa sin establecer un plazo y definiciones concretas para la apertura de fronteras a turistas extranjeros, lo que mantiene a importantes destinos y subsectores del rubro muy deprimidos teniendo la demanda para funcionar”, señalaron.

Raúl Rudolphi dijo que “es muy importante visibilizar el complejo escenario producto de la crisis sanitaria que enfrentan operadores y trabajadores/as que que se desempeñan en el área del turismo de intereses especiales, como la pesca con mosca; por lo demás, legítimo que soliciten a la autoridad nacional mayor claridad respecto de las condiciones sanitarias que deben existir para dilucidar si podrán trabajar o no durante la presente temporada”.

Por su parte, la Diputada Leuquén dijo que “Aysén y Magallanes son regiones que poseen los mejores indicadores a nivel nacional respecto del control de la pandemia. Pese a ello, siguen imposibilitadas de abrir sus destinos a visitantes internacionales. Esto es negativo para la actividad turística local, ya que gran parte del rubro de zonas extremas se nutre mayoritariamente del turismo receptivo, tanto de los que llegan por vía aérea, como en cruceros. Mientras muchos sectores del país se están pudiendo reactivar, el turismo sigue detenido”.

La parlamentaria agregó que “destaca las palabras de la Cámara de Turismo de Coyhaique, respecto a que son muchas las personas en la Región que dependen directa e indirectamente del turismo, especialmente de los visitantes extranjeros, por lo que la apertura de fronteras es fundamental para un gran número de empresas, como pequeños lodges, guías, boteros, gauchos que ofrecen cabalgatas y asados patagones, que de mantenerse este escenario no tendrán cómo mantenerse”.

Finalizaron indicando que un mecanismo de protección para la Región es ingresar con exámen PCR negativo, en lo cual coinciden muchos operadores turisticos. “Debe existir un equilibrio de reactivación económica y protección sanitaria para la población” concluyeron Rudolphi y Leuquén.