Las cámaras trampa han demostrado ser una metodología efectiva para detectar y conocer la biodiversidad en las distintas áreas silvestres de la Región de Aysén. Los y las guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), han instalado y monitoreado con estos instrumentos gran parte de las unidades que administra la institución, obteniendo información valiosa para la conservación de las especies nativas.

Como expresa el director regional de CONAF, Andrés Bobadilla Labarca, “nuestros/as guardaparques han  instalado y monitoreado cámaras trampa que nos han permitido, principalmente, identificar especies invasoras, ver especies en lugares que nos son comunes, estimar densidad de población, entre otras. Por ejemplo, en el Parque Nacional Queulat, se han identificado pudúes o guiñas en lugares que no se tenía registro y en el Parque Nacional Cerro Castillo y en la Reserva Nacional Coyhaique nos han sido muy útiles para identificar fauna invasora que puede afectar a huemules u otras especies nativas. Todo lo anterior nos permite generar estrategias y planes de conservación en las distintas unidades que administramos como CONAF”.

A lo señalado por el director regional de la entidad forestal, es preciso destacar que la utilización de cámaras trampa ha sido fundamental para identificar corredores biológicos naturales del huemul en el Parque Nacional Cerro Castillo y el corredor binacional Lago Las Torres- Kosten- Shoonem. Lo anterior  es muy valioso para la conservación de esta especie, ya que a partir de esto las instituciones del Ministerio de Agricultura (CONAF y SAG), agrupaciones internacionales, academia u otras del ámbito público o privado, puedan aportar en la conservación de la especie heráldica y emblemática de los bosques de Aysén.

Tres pequeños en un parque

Durante este año, en el Parque Nacional Queulat, en el sector del Sendero Los Pumas se lograron imágenes, en una misma cámara, de un pudú y una huiña. La particularidad de estas especies es que ambos son los representantes más pequeños de los grupos a los que pertenecen en el mundo: El pudú es el más pequeño de los cérvidos y la huiña lo es de los felinos. Otra peculiaridad de este parque es la presencia de la ranita de Darwin, que con sus menos de 3 cm. de longitud la convierte en uno de los anfibios de menor tamaño del mundo.

En el monitoreo con cámaras trampa se van confirmando situaciones que se sospechan, pero que son difíciles de constatar. Se han detectado especies sigilosas o de hábitos nocturnos que con otro método no se hubiese podido captar.  Es el caso de lo que se conoce como las especies “crípticas”, o difíciles de ver por su mimetismo y sus hábitos.

El administrador del Parque Nacional Queulat, Álvaro D’ Amico, relató el trabajo que realizan en la unidad señalando que “estamos realizando un transecto con 7 cámaras trampas, con las cuales se ha logrado determinar que especies como pudú, guiña, puma y la ranita de Darwin, son especies que las podemos encontrar sin dudar en este sector. Siendo de real importancia reconocer que el cuidado de estos objetos de conservación depende exclusivamente, de la diminución de sus amenazas, como son el cambio climático,  incendios forestales, carreteras y sus construcciones, animales domésticos de casas aledañas al parque y visitantes, entre otras.

El propósito de los parques y reservas nacionales es justamente conservar muestras de nuestra diversidad natural y de sus particularidades, lo que se conoce como la conservación in situ (en su lugar), de modo que continúe la funcionalidad de los ecosistemas y la provisión de bienes y servicios ambientales.

Finalmente, cabe señalar que CONAF está utilizando cámaras trampa en las distintas regiones del país y ha obtenido resultados que le han significado reconocimientos internacionales como la inclusión de 2 Parques Nacionales en la Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).