En una de las zonas más apartadas de nuestro país, en plena Patagonia Chilena, a escasos kilómetros de Argentina, se encuentran las localidades de Cerro Castillo, Puerto Ibáñez y Chile Chico, hasta donde llegó el Director Nacional de CONADI, Ignacio Malig Meza, para comprobar el aporte que significa el trabajo de la institución en estas zonas.

Uno de los aspectos destacados de esta visita fue conocer en terreno a familias que han sido beneficiadas por programas de CONADI que apoyan el emprendimiento indígena urbano, lo que se traduce en una importante mejora en la calidad de vida de las personas.

Apoyo familiar

“En lugares tan apartados de la Región de Aysén, como Puerto Ibáñez y Chile Chico, hemos estado con mujeres emprendedoras que llevan el sustento a sus familias, y ellas, apoyadas a través del Fondo de Desarrollo Indígena de CONADI, y a través de los convenios que tenemos con el Gobierno Regional, han podido surgir en tempos de pandemia y ser el sostén de sus familias para salir adelante”, señaló Ignacio Malig Meza, Director Nacional de CONADI.

“Para las familias de la Región de Aysén este es un beneficio muy importante, agradecemos el despliegue que ha tenido CONADI en toda la región y como seremi he sido participe en varias de las entregas de insumos para nuestros emprendedores puedan seguir trabajando, y en tiempos tan difíciles como la pandemia, puedan seguir desarrollando sus ideas de negocios. Agradecemos enormemente la visita del Director Nacional de CONADI, que llega hasta nuestros territorio para poner en valor este gran aporte que como Gobierno le estamos entregando a los usuarios de CONADI”, agregó Marcelo Jélvez Cárdenas, Seremi de Desarrollo y Familia de la región de Aysén.

“Hemos visitado a mujeres indígenas emprendedoras en el área de las costuras, para quienes es muy importante que CONADI les haya entregado las maquinarias, las herramientas para que ellas puedan fortalecer sus emprendimientos, y la visita del director nacional que esto también es importante para la institución, para que sigamos trabajando por nuestras comunidades y nuestras mujeres indígenas emprendedoras”, Pamela Huaitiao Almonacid, Coordinadora de CONADI en la Región de Aysén.

Mujeres emprendedoras

En su segunda jornada en la Región de Aysén, el director nacional inició su recorrido en la comuna de Puerto Ibáñez, donde conoció el emprendimiento de María Dominga Millacari, beneficiaria del programa de emprendimiento indígena urbano de CONADI en convenio con el Gobierno Regional, quien adquirió telas, maquinaria y materias primas para su taller.

“Con la ayuda de CONADI me ha ido excelente, ganar este concurso fue una tremenda alegría para seguir adelante con mi trabajo, en la elaboración de bombachas, prenda utilizada por los hombres en esta zona. Hoy vendo mucho por pedidos telefónicos, pero también espero que puedan venir a mi casa a comprar mis productos y a conocer nuestra zona que es muy recomendada para el turismo”, expresó María Dominga Millacari, emprendedora que confecciona vestuario.

Posteriormente, la comitiva se trasladó hasta la comuna de Chile Chico, donde visitaron el taller de costuras de Teresa Sepúlveda Marillanca, quien gracias al apoyo de CONADI y el Gobierno Regional, implementó un taller de costuras (“Marillanka Confecciones”) con todas las maquinas, implementos y accesorios para realizar todos sus trabajos.

“Tengo un pequeño taller de costuras y fui favorecida por CONADI con un proyecto que me permitió adquirir maquinaria, muebles y telas, gracias a lo que ahora puedo hacer trabajos más grandes y sacarle harto provecho a lo que hago”, agregó Teresa Sepúlveda Marillanca, beneficiaria del programa de emprendedores indígenas urbanos de CONADI.

CASEN 2020

Cabe mencionar que según la Encuesta CASEN 2020, la Región de Aysén cuenta con más de 25 mil personas pertenecientes a pueblos indígenas, de los cuales el 95,4% pertenece al pueblo mapuche, habitando en su mayoría en la comuna de Coyhaique.

En tanto, el apoyo para los emprendimientos indígenas urbanos proviene del Fondo de Desarrollo de CONADI, que se entrega anualmente mediante la modalidad concursable, con el objeto de mejorar las condiciones competitivas y consolidar el emprendimiento de personas y microempresas indígenas, considerando la incorporación de la pertinencia cultural en sus proyectos.