Actividad congregó a vecinos y vecinas interesados en aprender oficios tradicionales y sustentables.
Puerto Guadal.- Durante un mes, jóvenes y adultos de Puerto Guadal participaron en un curso teórico/práctico gratuito de introducción a la bioconstrucción, impulsado por la Junta de Vecinos N˚ 8 de la localidad, con financiamiento del Fondo de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Chile Chico.
La actividad permitió construir un horno de barro, que quedó instalado en la sede comunitaria del poblado, a disposición de todos quienes quieran utilizarlo.
“La mayoría del trabajo lo hicieron los vecinos, se juntaron y fueron elaborando paso a paso, semana a semana, toda la estructura del horno de barro y aprendiendo. Tuvimos momentos de convivencia para conocernos un poco más y ya está terminado. Nuestra idea es que sea usado en forma comunitaria e inaugurarlo a mediados o fines de noviembre” explicó Miriam Chible Contreras, presidenta de la organización. Como organización señaló que están “muy contentos por el apoyo y agradecidos por la participación. Ojalá pudiéramos hacer más actividades como ésta, que sabemos antiguamente se hacían en Puerto Guadal, y así lograr rescatar, reflotar, esa costumbre de ayudarse entre todos”.
“En esta actividad se trataron de combinar muchos de los principios que impulsamos como organización. Lo comunitario, tanto en su construcción como en su uso y disposición en un espacio público, la materialidad local que recurre a elementos vivos como estiércol, barro, paja, arena, y la historia, ya que trae al presente el hacer tradicional de esta zona” puntualizó.
Felipe Christensen Arteaga, socio a cargo de la actividad, expresó que “estoy muy contento, muy agradecido porque el taller fue un éxito. Participaron varios vecinos que se comprometieron de principio a fin, y una de las cosas más interesantes es que se revitalicen estas costumbres antiguas, como es el trabajo con barro, rescatando la madera del bosque, del mismo lugar, que es la que estaba en la sede social”. La actividad se relaciona con el “concepto de aprovechar los materiales que tenemos a disposición, que tenemos a mano, y con eso inventar soluciones para lo que queramos construir, en este caso un horno de barro. Pero el día de mañana pueden ser casas, invernaderos u otras soluciones de bioconstrucción”.
En este sentido, indicó que en el caso de invernaderos el barro opera como masa térmica para los momentos de la noche en que bajan las temperaturas.