Desde el mes de abril se integró al staff del la Doctora Ingrid Gutiérrez, especialista que atenderá de forma presencial a los niños y niñas de la región de Aysén.

Coyhaique.- Una ansiada profesional se incorporó al equipo de especialistas del Hospital Regional Coyhaique, se trata de la neuróloga infantil Ingrid Gutiérrez, que atenderá tanto a pacientes hospitalizados como en el Policlínico de Especialidades del único centro hospitalario de alta complejidad de la región de Aysén, quien llega mediante el Período Asistencial Obligatorio (PAO), asegurando así la permanencia de la profesional por un número determinado de años en la región.
La Dra. Gutiérrez es médico de la Universidad de Valparaíso, misma casa de estudios donde cursó la especialidad de neurología pediátrica. Además, antes de estudiar su especialidad, se desempeñó cerca de 10 años en Atención Primaria en Salud (APS), conociendo “in situ” la realidad de los consultorios y dispositivos de atención primaria en la región de Valparaíso.
“Llegué hace una semana, mis colegas están felices con que haya llegado una neuróloga infantil a cubrir las necesidades de los niños hospitalizados, porque siempre surgen dudas. En el policlínico, en mi primer día de atención llegaron todos los pacientes citados y fueron muy comprensivos porque me demoré más con cada uno de ellos, se notaba que los pacientes estaban agradecidos de la atención”.
En efecto, si bien el HRC cuenta con un neurólogo infantil en modalidad de tele consulta, la necesidad de atención presencial era inminente, puesto que a la fecha hay una lista de espera de atención en esta especialidad cercana a los 120 pacientes.
En ese sentido, la especialista detalla que “en atención abierta, actualmente lo más frecuente es sospecha o diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA) y otros tipos de diagnóstico del neurodesarrollo, tales como déficit atencional, discapacidad intelectual y trastornos específicos del lenguaje. También una gran parte de las atenciones son epilepsia, tanto sospecha como controles posteriores, ya que es un tratamiento de largo tiempo de evolución”.
Es así como el diagnóstico oportuno de patologías neurológicas es clave para evitar secuelas en la vida adulta. “Cuando hay una sospecha precoz, el apoyo que puede recibir el niño es también precoz. Eso tiene un impacto importante, ya que el neurodesarrollo tiene su peak a los 2 años, y hasta aproximadamente lo 6-7 años es la etapa en que se puede intervenir de forma más efectiva”, sostuvo la profesional.