Puerto Aysen.- Así, junto a sacerdotes, diáconos, representantes del municipio, Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile y gran presencia de fieles se vivieron los ritos y tradiciones que dieron la bienvenida a este nuevo servidor de la parroquia Santa Teresita de Puerto Aysén, con sus 8 comunidades.

El padre Joel Fuentealba, párroco saliente, acompañó 14 años a las comunidades de la parroquia. Previo a la eucaristía manifestó sentir un “gran agradecimiento a la gente y a todas las situaciones que de una u otra forma modelan el carácter y la persona humana en la realidad de la historia donde se manifiesta la acción del Espíritu”.

“Mi gran deseo, en referencia al nuevo párroco, es que le vaya muy bien, que sea acogido, querido, apoyado y que continúe con esta labor que es importantísima para tanta gente que necesita compañía en las penas y las alegrías”.

En su homilía el padre Obispo Luis enfatizó que “el cambio de párroco no ‘cambia’ la vida de la Iglesia de Aysén. Más bien es una inyección de nueva vitalidad a las comunidades, al quehacer que año a año marca el dinamismo de la Iglesia que necesita alguien que la guíe”.

“Eso sí, el Papa Francisco, agregó nos advierte tener cuidado con el ‘clericalismo’, que no exageremos o usemos nuestras responsabilidades como un poder, sino que como una autoridad para servir al pueblo de Dios. Y eso vale para el párroco y para todos nosotros”.

Guido Jaramillo, integrante de la comunidad cristiana de Puerto Chacabuco, destacó la personalidad y la importancia del servicio que asume el padre José Vera: “nosotros lo conocemos hace bastante años, desde 2012. Es una persona muy simpática, alegre y creemos que va a ser muy importante tenerlo como párroco para las comunidades de Puerto Aysén. Hemos venido a acompañarlo y deseamos que le vaya muy bien; vamos a orar por él para que Dios lo ayude e ilumine y pueda hacer un aporte muy fructífero”.

Tras la lectura del decreto oficial de su nombramiento, la renovación de sus votos sacerdotales, y de recibir las llaves del templo y del sagrario, el padre José Vera fue saludado por largos minutos por los presentes en la ceremonia con quienes compartió sus sentimientos de agradecimiento.

Como nuevo párroco de Puerto Aysén dirigió sus primeras palabras a asamblea reunida y dijo: “mis sentimientos son de agradecimiento a Dios y a mi familia que me regalaron la vocación para el sacerdocio, y a esta comunidad que es mi tierra, es mi pueblo al cual estoy llamado a servir con la humildad y sabiduría”.

El padre José Vera tiene como desafío pastoral atender a las 8 comunidades de Puerto Aysén, y junto a ellas acompañar a los 24 mil habitantes de esta histórica comuna de la Patagonia chilena.